La Defensoría del Pueblo comunicó que realizará un nuevo proceso para que las personas interesadas en representar a los usuarios ante la Junta Directiva de la Autoridad Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), se acerquen a sus instalaciones.
El nuevo proceso será del 16 al 30 de agosto y se efectuará en las oficinas centrales de la Defensoría en Calle 50 y en las oficinas provinciales de Chiriquí, Los Santos, Veraguas y Colón.
Los interesados deben retirar una serie de documentos que son imprescindibles para participar como candidatos en estas elecciones.
La Defensoría agregó que en las provincias de Bocas del Toro, Herrera, Coclé y Darién los documentos se pueden retirar en las oficinas de Organización Electoral del Tribunal Electoral.
La elección de los representantes provinciales y comarcales se basa en la promulgación de la Ley 46 de 8 de agosto de 2002, que integra a representantes de los usuarios en la Junta Directiva de la ATTT.
En este proceso puede participar cualquier panameño mayor de edad, residente en su respectiva provincia, quien no deberá ser propietario de vehículo automotor ni poseer un certificado de operación del transporte colectivo o selectivo.
La contaminación de los ríos por plaguicidas no se ha dado tan frecuente en la provincia de Coclé, ya que son pocas las denuncias que se han recibido en la ANAM y las que se han presentado, son anónimas o falsas.
Lo que sí se ha dado en lugares apartados es la utilización de cal y otras sustancias para la pesca.
No obstante, algunas personas lavan las mochilas, que es el equipo que utilizan para regar el insecticida de forma manual en los ríos, provocando el envenenamiento de los peces y camarones.
Los ríos y quebradas de Colón se ven afectados en diferentes puntos por la contaminación, por la falta de aguas servidas ante el colapso del sistema de alcantarillado en la provincia.
Esto se puede evidenciar en aquellas comunidades que carecen de la debida letrinación de los servicios sanitarios y tienen que usar los ríos y quebradas para descargar el producto de sus necesidades fisiológicas.
Las autoridades están preocupadas por las medidas de seguridad que se emplean en la manufactura, empleo, manejo, almacenamiento, transporte y destino final de los plaguicidas.
Panamá importa de otros países unos B/.23 millones en plaguicidas de diferentes clases. En el mercado local se venden unos 130 productos. En muchas ocasiones, las personas luego de usar el producto dejan su envase a la intemperie.