Pero no fue hasta 1992 cuando las autoridades regularon esta actividad, mediante el Decreto Ejecutivo N° 21 de enero de ese año. Esa disposición le impide a algún miembro de los estamentos de seguridad ser director, dignatario o asesor de las agencias de seguridad privada que mueven unos 10 millones de dólares mensuales.
El Ministerio de Gobierno y Justicia tiene registradas legalmente 105 de estas compañías. Sin embargo, el director Institucional de Asuntos de Seguridad Pública, Severino Mejía, está consciente que hay empresas que ofrecen el servicio a varios comercios de manera clandestina.
El funcionario reconoció "deficiencias" en este sector que deben ser subsanadas lo más ante posible y evitar robos como el perpetrado contra un camión de la empresa Brinks que recogía dinero del supermercado Xtra de Ojo de Agua, del que sustrajeron 47 mil dólares y que dejó como saldo dos muertos y seis heridos.
"En este robo hubo fallas de los agentes y de la propia compañía de seguridad que será amonestada por escrito, ya que eso es lo único que nos permite la ley", dijo Mejía, lamentándose de no poder tomar acciones coercitivas.
Para acabar con estas falencias, las autoridades analizan un proyecto que garantiza la profesionalización y amplía las competencias de esa dependencia, limitadas a la protección de bienes muebles e inmuebles, instalación y monitoreo de alarmas y transporte de valores.
Para ser un agente de seguridad sólo se requiere haber cursado primaria. Las cosas pueden cambiar con el nuevo proyecto, pues se exigirá a los agentes entrenamiento, récord policivo, pruebas sicológicas y antidrogas.
Cabe recordar, que hasta hace unos años atrás la Policía Nacional brindaba entrenamientos a los agentes de seguridad. Sin embargo, la actividad fue eliminada porque no contaban con una cantidad significativa de vigilantes para los entrenamientos.
La Cámara Panameña de Seguridad Privada señaló que parte del problema radica en la "poca seriedad" que el Estado le presta a este asunto.
La Policía Técnica Judicial aseguró que en el robo registrado en el supermercado El Xtra de Ojo de Agua, las escopetas que poseían los vigilantes para cuidar el local no tenían municiones.
Los empresarios están preocupados por los niveles de inseguridad, porque no sólo pone a riesgo la integridad física de panameños y extranjeros, sino también porque ahuyenta la inversión.