El bombero Germán Atencio, quien sufrió quemaduras de primer grado durante el fuego que consumió la empresa Plásticos Modernos S.A. (PLASMOSA), fue dado de alta ayer por su condición estable, mientras que el inicio de las investigaciones sobre las causas del incendio tuvo que ser aplazado por la alta temperatura y la existencia de gases tóxicos en el lugar.
"Estos hechos impiden el trabajo de los miembros de la Oficina de Seguridad, quienes tras concluidas las investigaciones determinarán las causas del incendio", informó el vocero del Cuerpo de Bomberos de Panamá, capitán Celso Contreras.
Agregó que también hubo varios afectados por la inhalación de humo tóxico, y que el fuego duró por lo menos unas nueve horas, llegando a observarse las llamas desde varios kilómetros de distancia.
Según Contreras, durante el desarrollo del siniestro, los bomberos confrontaron dificultades "debido a la baja presión de agua, lo distante de los hidrantes, y por el material químico que se encontraba en el lugar y que es utilizado como materia prima en la elaboración de envases para los productos fabricados por PLASMOSA".
La directora del IDAAN, Elida Díaz, rechazó este señalamiento, manifestando que "sí hubo buena presión de agua", durante las labores para sofocar el incendio.
El fuego acabó con la mitad de esta empresa, que forma parte del Grupo Empresarial de Industrias Lácteas S.A., conocida como La Estrella Azul, y la cual tiene una planilla aproximada de 140 trabajadores.
El equipo más pesado se quemó y las pérdidas suman varios millones de dólares, indicó un portavoz de la empresa.
El incendio se dio en el Parque Industrial Orillac, que forma parte de un complejo destinado al funcionamiento de industrias de diversas categorías.
Los bomberos, ante la rápida expansión del fuego, lucharon y lograron que no se trasladara a otros locales, señaló el capitán Contreras.
Añadió que los trabajos de extinción fueron dirigidos por los tres comandantes de la institución, y el trabajo realizado estuvo a cargo de seis estaciones de bomberos con personal de la Guardia Permanente, compañías de voluntarios, paramédicos y del servicio de ambulancias.
Al menos 15 carros del Cuerpo de Bomberos y unos 200 bomberos trabajaron desde las primeras horas de la noche del pasado domingo, para controlar totalmente el incendio, dijo Contreras.