UNA nueva convocatoria de concurso de precios para el suministro de comidas de las cárceles de Panamá y Colón será realizada por el Ministerio de Gobierno y Justicia en los próximos días.
La nueva convocatoria se hará luego que una sola empresa se presentara a las dos convocatorias anteriores.
La empresa que resulte ganadora tendrá la responsabilidad de suministrar unas 27, 000 comidas diarias, para alimentar a 9, 000 internos.
Para el acto público se mantendrán los pliegos de cargo y especificaciones, que asegurarán los niveles óptimos de higiene y seguridad.
En la actualidad muchos detenidos recurren a sus familiares para recibir sus alimentos, lo que en algunos casos facilita el ingreso de drogas y armas a los penales.
Una de las empresas participantes ha propuesto que las comidas a los reclusos se sirvan en recipientes previamente sellados, para evitar que estos sean utilizados para introducir armas.
La primera licitación para la adjudicación del suministro de alimentos en los penales de Panamá y Colón, se efectuó el 4 de enero pasado y fue declarada desierta.
En el segundo acto público, realizado el 26 enero, sólo se presentó el Consorcio ALIPRAC S.A., por lo que también se declaró desierta.
Sin embargo, la Ley 56 de Contrataciones Públicas permite negociar con la única empresa proponente tras evaluar sus condiciones.
También se informó que la entrega de los alimentos por parte de la empresa se iniciará a partir de 90 días después de recibida la orden de proceder.
No obstante, algunos dueños de restaurantes han objetado la convocatoria hecha por el Ministerio de Gobierno y Justicia.
Propietarios de por lo menos seis empresas pidieron a las autoridades realizar una revisión de los pliegos de cargo para participar en la licitación, ya que consideran que algunos puntos no se ajustan a la realidad panameña.
Se educó en el Seminario Metropolitano de Valencia y en la Universidad Pontificia Santo Tomás de Aquino, en Roma, donde estudió Teología.
Fundó en Panamá la parroquia Santiago Apóstol. En la década de los años 80 fue capellán de la Universidad Santa María la Antigua, además fungió como profesor de Filosofía.
Fraile es el nombre dado a los religiosos de ciertas órdenes.