Corresponsal
Washington.- Estados Unidos y Panamá están a punto de efectuar una serie de tanteos políticos con el fin de superar diferencias que enfriaron las relaciones diplomáticas entre los dos países, abriendo el camino hacia un mayor entendimiento con el próximo gobierno que resulte de las elecciones del 2 de mayo.
Se entiende que las gestiones para allanar el camino hacia un acercamiento con las nuevas autoridades se estarían realizando a través de canales políticos más que por los conductos tradicionales del departamento de Estado, donde aún persiste un claro resentimiento hacia Panamá, fruto del fracaso el pasado año de las negociaciones para la creación del Centro Multilateral Antidrogas.
El primer gesto en esta dirección sería un viaje a Panamá del ex gobernador de la Florida, Buddy McKay, quien acaba de reemplazar a Thomas "Mack" McLarty como el enviado personal para Latinoamérica del presidente William J. Clinton.
La visita de McKay ha sido fijada para el 6 de mayo, y fuentes oficiales informaron al corresponsal de El Panamá América, que el enviado sería recibido por el presidente Ernesto Pérez Balladares en el Palacio de las Garzas.
También se considera una reunión con el ganador de la contienda electoral.
Por su parte, Pérez Balladares tiene planeado viajar a Washington el 12 de mayo para asistir, junto a un grupo de líderes latinoamericanos y europeos, al próximo encuentro del "Círculo de Montevideo", creado por el presidente Julio María Sanguinetti, de Uruguay, y Pujol, el presidente de la Generalitat de Cataluña. También han sido invitados el secretario de Energía de Estados Unidos, Bill Richardson y un ex congresista de Nuevo México, cuya madre es mexicana.
Según el embajador de Panamá en esta capital, Eloy Alfaro, no se programa ningún encuentro con las autoridades estadounidenses.