DURANTE sus años en el Ministerio Público el fiscal José Ayú Prado ha estado encargado de la tramitación de casos de alto perfil.
Entre los que se encuentran la tramitación del expediente por la Masacre de Albrook Field, en la que fueron muertos varios oficiales que intentaron derrocar al General Manuel Antonio Noriega.
También participó de manera activa en la operación Frontera Libre, en donde se intentaba dar con el paradero de cinco misioneros norteamericanos, que luego de varios años fueron dados por muertos. En esta investigación se detectaron pequeños laboratorios para el procesamiento de cocaína.
En el año de 1995 participó de la investigación por la explosión de un rollo de aplanadora que transportaba armas y explosivos a grupos insurgentes colombianos.
También participó de la instrucción sumarial a varios militares por el asesinato del médico Hugo Spadafora Franco.
Otra de las investigaciones desarrolladas durante su trayectoria fue la desarticulación de una red internacional dedicada a la falsificación de fonogramas y programas de computadora que tenía como destino el mercado brasileño. En este caso se decomisó más de cinco millones de copias y se ordenó el arresto de varios de los cabecillas de esta organización criminal.
Tramitó en 1993 el sumario por la explosión de una granada en Boquete, que dejó una persona muerta, durante una convención política.
Nuevo fiscal antidrogas tramitó casos de alto perfil
Asumió el cargo en reemplazo de Patricio Candanedo, quien renunció el pasado 20 de julio.