Las investigaciones sobre el asesinato a tiros del jefe del Departamento de Fiscalización Aduanera de Colón, Aquiles García, toman un nuevo giro, cuando uno de los implicados afirma que el homicidio obedeció a los decomisos de contrabando que hizo el funcionario.
Una mujer y su hermano aparecen ahora como parte de este rompecabezas que conforman seis sospechosos, donde sale a relucir que el móvil pudo ser los posibles decomisos de cigarrillos, cervezas y otros productos que García no permitía que salieran de la Zona Libre de Colón, porque no pagaban los impuestos reglamentados.
Vielka Fidoime Reales, de 39 años, quien vive cerca de la escena del crimen, es señalada directamente por uno de los sospechosos de este crimen, Manuel Chamber Wilson, alías "Vaquita", como la autora intelectual del asesinato.
Según Chamber, Fidoime lo contrató para que silenciara al menor Manaure Antonio King Yanis, de 17 años, presunto asesino de García, al igual que a Reynaldo Esquivia, conductor del taxi 3T 957 usado para cometer el delito.
Chambers aseguró que el cerebro de toda la operación fue la mujer, quien se encuentra bajo investigación junto a su hermano Néstor Addles Reales, de 37 años.
Las autoridades policiales encontraron el arma con la que Chambers le disparó al asesino de García para silenciarlo, luego que éste señalara donde la escondió. Hasta el momento no se ha podido dar con el arma utilizada para asesinar a García, pero se tienen algunas pistas de su ubicación.