El nuncio apostólico, monseñor Andrés Carrascosa Coso, expresó que la sociedad panameña no escapa a la manera de hacer las cosas en la que todo el mundo busca su interés y donde el ‘juegavivo’ es lo que prevalece.
Sus declaraciones se dieron ayer durante la celebración del Día Nacional de los Valores Éticos y Morales y, por segundo año consecutivo, de la campaña de la cinta transparente.
“Al final esto daña, porque crece la violencia y la desintegración familiar”, manifestó.
Afirmó que si se quiere tener una sociedad democrática, primero se deben poseer los valores de civismo y de respeto.
Por su parte, Félix Cuevas, vicepresidente la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), aseguró que uno de los valores que se quiere promover es la transparencia a nivel personal y empresarial, para que todos trabajen para hacer un cambio.
“No queremos panameños, queremos ciudadanos panameños”, apuntó.
Señaló que el “juegavivo” del panameño es lo que hace que se presenten situaciones de corrupción, que hay que combatir eso con honestidad y con respeto.
Los empresarios debemos trabajar con el ejemplo, hay que cumplir con las reglas, advirtió Cuevas.
En el acto, Enrique Arturo de Obarrio, ex presidente de esta organización, presentó el relanzamiento de la obra “Historia, Legado y Compromiso”, referente a la trayectoria de ese gremio.