El obispo de Darién, Rómulo Emiliani, solicitó que se le retire la licencia a los conductores que hayan ingerido bebidas alcohólicas para evitar que las fiestas de carnaval se conviertan en un acto de luto y dolor.
Emiliani sostuvo que la sanción más recomendable es evitar la circulación de personas que hayan consumido alguna cantidad de alcohol, ya que las cifras estadísticas demuestran la creciente relación entre los accidentes de tránsito y la ingestión de bebidas alcohólicas.
A la vez detalló que las personas sorprendidas en este tipo de acto deben ser sometidas a un proceso de reeducación por parte de la policía de Tránsito para evitar que reincidan en manejar bajo los efectos del alcohol.
También instó a quienes participan de las fiestas del carnaval que actúen con cordura, eviten todo tipo de exceso y observen las medidas decretadas por el Ministerio de Salud y el Reglamento de Tránsito.
Consideró que en los últimos años el carnaval ha dejado de ser una fiesta folclórica para convertirse en un evento en donde sólo se piensa en libar licor y cometer actos reñidos con la moral y las buenas costumbres.
Alegó que las consecuencias de esto se ha traducido en muertes por accidentes de tránsito, riñas y embarazos precoces que a la postre pueden convertirse en una cadena de hechos trágicos para la familia panameña.