Los obispos miembros del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) expresaron en Managua su gran preocupación porque los países de esta zona se han convertido "en un corredor del tráfico de armas y drogas".
"Es motivo de gravísima preocupación el comprobar que los países de la región, desde Guatemala hasta Panamá, se han convertido en un corredor del tráfico de armas", afirman los obispos en una declaración tras concluir una reunión en Managua de tres días de duración.
Los 35 prelados, integrantes de SEDAC, expresaron su alarma tras constatar que desde Colombia hasta Guatemala, América Central, "es un corredor de tráfico de drogas".
El nuevo presidente de SEDAC, monseñor Alvaro Ronaldini, obispo de San Marcos, Guatemala, leyó en la catedral de Managua, reflexiones y orientaciones pastorales de los obispos que se refieren a este asunto del tráfico con armas y drogas.
Agregan que estas situaciones, de tráfico con armas y drogas, evidencian la pérdida de valores morales en las sociedades de los países de esta zona.
"En algunas de estas sociedades, muchos han hecho del dinero fácil su propio Dios, sin importarles la destrucción de vidas humanas a causas de la drogadicción o de los conflictos armados", subrayan los prelados.