Los obispos de la frontera Panamá-Colón afirman que se sigue violando los derechos humanos de personas que viven en el área, las que se ven obligadas a desplazarse sin rumbo fijo para huir de la violencia.
Reunidos en Medellín, Colombia, los obispos manifiestan que seguirán denunciando la violación de los derechos humanos de los habitantes de la región, y que continuarán presentando propuestas al conflicto, como es el caso de las Comunidades de Paz que se originaron en la diócesis de Apartadó, en Colombia.
A través de la experiencia de Apartadó, la persona que decide vincularse a la comunidad opta por abandonar toda forma de violencia verbal y armada.
Igualmente los representantes de la Iglesia Católica en los dos países exhortan a todas las comunidades indígenas próximas al área fronteriza para que se sumen al esfuerzo de no involucrarse en el conflicto armado. El llamado es para que no se tome parte ni de un bando ni del otro.
Los obispos prometen continuar con las solidaridad hacia las comunidades negras y campesinas que viven en situación de alto riesgo por la confrontación armada.
En un comunicado difundido también en la capital panameña, se pide que cese el negocio malévolo de las armas y drogas y que se respete el derecho humano de los pueblos de vivir en su territorio.
Por Panamá firma el documento Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo de Darién, en tanto que por Quibdo y Apartadó lo hacen los obispos Jorge Iván Castaño y Tulio Duque, respectivamente.
También rubrican el documento el presbítero de Colombia, Jorge Ossa, delegado de la Diócesis de Istmina, al igual que Monseñor Héctor Fabio Henao, director del secretariado Nacional de Pastoral Social, en Colombia.
Los representantes de la Iglesia Católica hacen igualmente un llamado a quienes se encuentran inmersos en actos de violencia para que reconozcan el valor irrepetible de la vida.
Informan los prelados que han intentado ser mediadores imparciales en el conflicto y que lo seguirán haciendo, pero enfatizan en la necesidad de lograr la reconciliación como fórmula de lograr la paz y la tranquilidad de tanta gente que vive en zozobra por los conflictos armados que se registran en la zona fronteriza.