El Gobierno le puso el acelerador al proyecto de ley sobre salud sexual y reproductiva, al aprobarlo en Gabinete y presentarlo inmediatamente a la Asamblea Nacional en momentos en que los obispos católicos realizan una vista al Vaticano. Se pronostica un enfrentamiento con el Gobierno, ya que el proyecto desarrolla temas que la Iglesia no comparte como la esterilización y el uso de anticonceptivos.