El Juzgado Segundo Municipal ordenó la conducción a la Policía Técnica Judicial (PTJ) de siete de los implicados dentro de las sumarias seguidas a la secta "Los Hijos de Dios" que no acudieron a la audiencia que debía celebrarse ayer.
El juez Enrique Pérez ordenó mediante oficio 1780 la conducción del líder de la secta César Espino, Deyris de Quiroz, Gladys Bartuano de Espino, Emilio Gudiño, Nivia Torres, Florentino Quirós e Irving Espino, quienes debieron acudir ayer a la audiencia por los presuntos delitos contra el orden jurídico y el estado civil.
Según la decisión del juez, la PTJ deberá llevar ante su despacho a los sindicados para que estén en derecho para enfrentar los cargos por presuntas torturas contra los infantes miembros de la citada secta.
El proceso contra 15 de los directivos de la secta se inició a raíz de una serie de denuncias realizadas por la comunidad sobre la aplicación de correctivos físicos contra los niños que se encontraban dentro de ella.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por las autoridades, César Espino, como líder de la secta, ordenaba la aplicación de golpes, aislamiento y dejar sin alimento a los infantes que infringían las normas disciplinarias del lugar.
También se estableció que varios de sus miembros abandonaron el lugar por los excesos cometidos contra sus hijos y otros integrantes. No obstante, estas afirmaciones fueron negadas por sus miembros y aseguraron que se trataba de meras especulaciones.
Durante la investigación las autoridades realizaron varias inspecciones a las instalaciones de la secta ubicadas en La Riviera de Pedregal, y encontraron que hasta ocho menores dormían en una misma cama en un reducido espacio.
A raíz de esta situación varios de los infantes maltratados fueron reubicados en hogares sustitutos para recibir tratamiento psicológico.