Telarañas y hongos en los salones Amarillo y Los Tamarindos y un extraño color blanco en los murales del maestro Roberto Lewis, que representan la vida en la tropical isla de Taboga en el Pacífico, fue el panorama que encontró José Ángel Escartín, al momento de comenzar su labor como restaurador de Palacio.
“Los murales estaban tan deteriorados que los tocabas con un fragmento de pincel y se caía la pintura”, aseguró.
Escartín contó que hace pocas semanas se rompió una de las tuberías internas de Palacio y el agua que se filtró dañó parte de la obra de Lewis. Luego se procedió a hacer retoques parciales.
El especialista manifestó que no existe ninguna documentación de los procedimientos de restauración, que se han hecho en Palacio, pero se está haciendo en esta administración para que los futuros restauradores realicen un trabajo similar en el futuro.