La primera etapa de la segunda fase del Corredor Norte, con una extensión de 7.5 kilómetros que parte desde Tinajitas hasta el Club de Golf se podría comenzar a construir dentro de unos tres meses, dependiendo de los comentarios que emita la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) al estudio de impacto presentado por la empresa.
En este sentido, Juan Melgarejo, representante de PYCSA Panamá, explicó que esta etapa involucra cruzar por el poblado distrito de San Miguelito, en donde se afectarán 270 fincas que son habitadas por unas 1,100 personas y con las cuales se está negociando para llegar a un acuerdo que podría ser la relocalización o el pago por los terrenos por donde cruzará la carretera.
Dijo que después que la ANAM emita su opinión, entonces corresponderá a otras instituciones, hacer el levantamiento y la evaluación por parte del Ministerio de Economía y Finanzas y la Contraloría General, para valorizar el inventario que el Ministerio de Obras Públicas decida que se afectará con la ruta.
Melgarejo señaló que la segunda fase del Corredor Norte, desde Tinajitas hasta Tocumen, tendrá un costo aproximado a los 94 millones de dólares y cuando esta obra se complete, Panamá contará con una red vital para el desarrollo de hoy del futuro.
Señaló que circular por la segunda fase del Corredor Norte, tendrá un costo similar al que se cobra en la primera fase, que es de 11 centavos por kilómetro, o sea que el tramo hasta Tocumen tendría un valor aproximado de 1.50 balboas.
La segunda fase del Corredor Norte, tendrá cinco intercambios, uno en Santa Marta, en el Club de Golf, Villa Lobos, otro en la Panamericana y el final que hará contacto con el Corredor Sur.
Explicó, que luego de realizar un estudio en el campo, se hizo una variación en el alineamiento de la ruta, ya que como estaba originalmente se afectaban casi 2,000 familias, mientras que ahora se varió la línea de manera que se construirá siguiendo una línea de transmisión eléctrica de ETESA que será movida de su lugar.
Esta reubicación del alineamiento del corredor, minimiza considerablemente el impacto ambiental en un área que ya está poblada y que necesita un medio de transporte, vías de comunicación, asistencia pública, hospitalaria y de servicios básicos, que en este momento es difícil de llevar.
El representante del consorcio mexicano, afirmó que once diferentes instituciones han opinado sobre el estudio de impacto ambiental y ya se recibieron opiniones de alguna de ellas.
Ahora estamos a la espera de que en un periodo estimado de tres semanas, la ANAM, apruebe el estudio de impacto ambiental, para proseguir con otros aspectos y proceder a iniciar la construcción de la obra en un periodo de tres meses, acotó.
Se ha realizado reuniones con representantes y legisladores del distrito de San Miguelito para explicar el proyecto y se aclaró que en la construcción no se afectarán, escuelas, ni iglesias, sino que habrá la necesidad de reubicar algunas casetas de policías o instalaciones del IDAAN.
Afirmó que la empresa se ha comprometido a rediseñar las salidas y entradas de todas las calles que haya necesidad de cerrar como producto de la construcción de la vía rápida para garantizar que ninguna residencia o negocio quedará sin acceso.