Un lío legal entre el Ministerio de Educación (Meduca) y la empresa Fagar Instituto América, S.A., mantiene a 2,600 estudiantes del Instituto América recibiendo clases en aulas improvisadas en pasillos, estacionamientos y el gimnasio de este colegio, ubicado en el corregimiento de Betania, en la capital.
Este colegio, en otrora considerado uno de los más calificados del sector público de Panamá, es hoy un depósito de escombros y materiales por doquier. Todo debido a que la empresa contratada no cumplió con la fecha establecida para la entrega de las obras, según la ministra de Educación, Lucy Molinar.
Sin embargo, ambas partes están a la espera del fallo de la Corte Suprema, luego de que Fagar Instituto América, S.A., interpusiera un recurso de reconsideración ante la justicia por la cancelación de dicho contrato por parte del Meduca.
Mientras ese fallo se dé, los alumnos tienen que recibir sus lecciones en espacios reducidos, en medio del polvo y fierros retorcidos. Pero a pesar de las vicisitudes, la medida es la que eligió la mayoría de los padres de familia, aseguró Juan Antonio Daniel, director del Instituto América.
“Se les propuso a los acudientes que sus hijos fueran reubicados en colegios cercanos al Instituto América, pero ellos decidieron dar clases en las instalaciones del plantel”, expresó Daniel.