Agrupaciones sindicales del país, de diversas corrientes, decretaron una “huelga general” a partir de la medianoche del martes 13 de julio.
Los gremios aglutinados en el Frente Nacional por la Defensa de la Soberanía (FRENADESO), exigen la derogación de la Ley No. 30, conocida como la “Ley chorizo” o “Ley carcelazo” y el respeto a sus compañeros de Bocas del Toro.
Arrestos.
Por otra parte, en las inmediaciones de la Plaza 5 de Mayo, unidades de la Policía Nacional detuvieron a más 50 obreros y sitiaron el Hotel Soloy, donde estaban presentes estos grupos.
Al concluir el encuentro de dirigentes sindicales donde decidieron convocar a la huelga, un centenar de ellos realizó un piqueteo en las inmediaciones del hotel y luego una marcha hacia la 5 de Mayo, donde fueron interceptados por efectivos policiales.
Más de 400 unidades de la Policía acordonaron el hotel, donde aún permanecían los dirigentes Gabriel Castillo, Gabriel Pascual, Mario Almanza, el padre Conrado Sanjur y otros sindicalistas.
En la 5 de Mayo, fueron detenidos el pastor Roberto Bruneau, los dirigentes Priscila Vásquez, Virgilio Araúz, Luis González y más de 100 obreros.
Los detenidos fueron liberados en la tarde en presencia del defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, Maribel Jaén, de Justicia y Paz, y abogados de los diferentes gremios.
Apoyo.
En tanto, el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO), la Confederación de Trabajadores de la República de Panamá y la Unión Libre de Lucha del Pueblo también acordaron apoyar la huelga a partir del martes.
Rafael Chavarría, de la CTRP, denunció que no permiten a los gremios realizar asambleas.
Gabriel Castillo de CONUSI, denunció que se están violando las garantías individuales de los panameños.
Iglesia.
El Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, acudió al Hospital Santo Tomás.