Aunque lidian a diario con la altura, son muchos los obreros de la construcción que no han aprendido a superar el miedo en un oficio colmado de riesgos.
Y no es para menos. Panamá América subió con ellos hasta el piso 35 de un edificio en Punta Pacífica y, definitivamente, desde arriba, el temor no distingue sexo ni edades.
La venta al por menor es un negocio que genera mucho dinero. María, por ejemplo, es una dominicana que el día "más malo" se hace unos 50 dólares vendiendo chicha por las calles citadinas.
En 10 años de estar en el negocio, ha crecido tanto que ya posee tres puestos.
Al mes, y por el número de puestos que tiene, calcula que mensualmente entran a su economía unos 4, 500 dólares, sin incluir los gastos.
Las licencias y registros tipo B para desarrollar el comercio al por menor son únicas y exclusivas para los panameños.
Los extranjeros que han incursionado a estos negocios son los asiáticos, colombianos, dominicanos y peruanos.
Los interesados deberán pagar a la dirección general de Comercio Interior 10 dólares por el registro y 50 por la licencia, dependiendo si es persona natural o jurídica.
Para los registros la persona debe contar con un capital de 1.00 a 10, 000 dólares y para las licencias de 10, 001 en adelante.
Al mes de noviembre, el MICI ha autorizado 5, 652 licencias y registros tipo B, mientras que en el 2005 se dieron 5, 905.
Los que realicen malas prácticas tendrán que pagar saciones que van 50 a 10, 000, dólares, de acuerdo con la gravedad.