El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO) rechazó anticipadamente ayer el aumento al salario mínimo que anunciará hoy la mandataria Mireya Moscoso, denunció que el mismo es parte de un "contubernio" o "componenda" entre el Organo Ejecutivo y las organizaciones empresariales, y advirtió que ejecutará medidas de protestas una vez se haga oficial el pronunciamiento presidencial.
Un comunicado del CoNATO señala que este gremio rechaza la maniobra orquestada por el gobierno, a través del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL), y el sector de la empresa privada, que en "contubernio" con algunos pseudo dirigentes sindicales del interior del país, los cuales han presentado una propuesta "indigna".
El CoNATO indicó que "advertimos a la señora presidenta que rechazamos de plano la propuesta presentada por estos sectores, debido a que la misma se encuentra muy distante del costo real de a canasta básica familiar, ya que la misma se aparta del marco legal constituido. El gremio de trabajadores insistió en demandar un aumento al salario mínimo de B/. 500 mensuales.
En tanto, el primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, dijo que el nuevo salario mínimo que regirá a partir del mes de agosto de este año, será fijado en la reunión del Consejo de Gabinete que se realizará hoy y la cifras pueden estar por el orden del 10 a 12 %.
Agregó que los sectores que no están conformes con la decisión que tome el Ejecutivo, tienen derecho a protestar, sin embargo, advirtió que el gobierno será enérgico en la aplicación de la ley para mantener el orden público y en este sentido señaló que el ministro de Gobierno y Justicia tiene instrucciones para preservar los derechos de terceros e imponer el orden público.
Aseguró que el gobierno no responderá a las presiones de los grupos y que la decisión que se adopte se hará tomando en cuenta la realidad del país, para evitar que aumente el desempleo.