Nación

Obreros protestarán desde el miércoles

El titular de Trabajo acusó a la dirigencia sindical de politizar las muertes en el sector de la construcción.


TRABAJADORES de la construcción amenazaron ayer con reactivar, a partir del próximo miércoles, las protestas en las calles.
Su objetivo es presionar a las autoridades del Ministerio de Trabajo para que inspeccionen con más frecuencia los proyectos habitacionales en el país.
El reclamo surge luego que la semana pasada perdiera la vida el obrero Alexander Aguilar de 36 años, mientras trabajaba en un proyecto ubicado en el área de El Cangrejo.
El pasó a ser una de las 22 víctimas que se han registrado este año, en el sector de la construcción.
Según el titular de Trabajo, Reynaldo Rivera, esta medida de fuerza "no tiene sentido" porque en la mayoría de los casos, los propios trabajadores no cumplen las normas de seguridad.
En lo que respecta a su cartera, destacó que siempre han considerado la seguridad en el trabajo como algo primordial.
Pero el dirigente sindical Juan Rocero tiene otra concepción del problema.
Según explicó, las autoridades no tienen voluntad de solucionar este fenómeno, porque no presionan a los promotores y subcontratistas para que instalen mallas de seguridad cada nueve metros de altura.
Al respecto, Rivera dijo que Rocero no enfoca correctamente el tema, y menos cuando amenaza con acciones de calle.
Reiteró que los trabajadores "irresponsablemente" no usan los métodos adecuados de protección, a pesar de tenerlos.
Pero, además, el ministro culpó a los subcontratistas por no poner en ejecución las normas de seguridad.
Por ello, anunció que intensificarán las inspecciones, pese a que sólo cuentan con 57 trabajadores para esa labor.
Este problema fue planteado la semana pasada ante los miembros de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea, para lograr más recursos en la partida de funcionamiento, y por ende prestar un mejor servicio en el área de inspección.
Cuando el producto llega al depósito del proveedor, el regente farmacéutico tiene la "obligación" de verificar que cumple con las especificaciones del Registro Sanitario y que los datos contenidos en las liquidaciones son correctos.
Según consigna el artículo 71, luego de este proceso, Farmacia y Drogas se reserva el derecho de verificar la calidad de los productos importados cuando lo estime conveniente. Este proceso va ligado a la "exigencia" que hará la autoridad al proveedor para que informe el país de procedencia, el destino y número de cada lote de medicamentos o insumos que importe.
Cuando se trate de materia prima, el proveedor tiene que aportar ante las autoridades una copia autenticada u original del certificado de control de calidad del país de origen lote a lote.
La Caja de Seguro Social tiene sus propios y voluminosos controles de calidad, al menos en papel, pero al igual que la Ley 1, no evitaron que la mortal sustancia dietilenglicol fuera vertida en cuatro medicamentos de uso popular.
Los formularios de solicitud de precios de la Caja advierten a los proveedores que "deben cumplir" con la Ley de Medicamentos. El manual de contratación de la institución establece que la recepción de los productos se hará de manera "provisional", hasta que su "personal técnico" les efectúe una serie de análisis que determinen su rechazo o aceptación parcial o total.
"El producto a entregarse debe ajustarse estrictamente a las especificaciones técnicas del pliego de cargos. La Caja de Seguro Social no recibirá ningún producto que no se ajuste a tales especificaciones técnicas". El contratista, además, está "obligado" a garantizar que los envases o paquetes primarios cumplan con las medidas de seguridad e integridad del producto.
El espíritu de la norma va más allá y adelanta que la CSS "efectuará una revisión post-entrega de todos los productos recibidos, mediante la cual los lotes se someterán aleatoriamente a análisis de control para establecer la calidad y si el mismo cumple con las especificaciones técnicas exigidas en el pliego de cargos".
Y por cualquier duda, la medida es reiterada más adelante. " todos los bienes estarán sujetos a inspección, exámenes, análisis, ensayos y pruebas por los inspectores de la Caja, en cualquier momento y lugar, una vez entregados en nuestros depósitos y unidades ejecutoras".


De acuerdo con el documento, el Seguro "velará" por el cumplimiento de todas las normas sanitarias y contractuales vigentes para la adquisición de productos.
Estos controles tienen dos fases: la revisión física realizada por el personal de apoyo, que corroborará la cantidad de bultos y de cajas entregadas, así como el estado de los insumos, aplicando el Manual de Procedimiento de la CSS; la otra revisión es de carácter documental, y consiste en que los técnicos comprueben el cumplimiento conforme a los procedimientos y trámites administrativos de la institución.
En este caso, Medicom tuvo que haber especificado claramente ante los técnicos de la Caja el nombre de la casa fabricante y su país de origen, así como el nombre del intermediario y el lugar desde donde se embarcó a Panamá.
Los "controles" no terminan allí. En el acápite de reclamos queda aclarado que la CSS podrá dejar sin efecto la entrega del producto, a pesar de haberlo recibido "de conformidad", si el mismo presenta fallas o discrepancias con el contrato de compra.
El proveedor está obligado a manejar y proteger su producto contra la corrosión, daño o distorsión por agentes atmosféricos y el ingreso de materias hasta que la CSS verifique su entrega en el sitio especificado y será responsable de cualquier deterioro o daño ante la Caja o terceras personas.
"El contratista indemnizará a la Caja por cualquier erogación o pago que tuviese que hacer como consecuencia de reclamos, demandas, acciones, litigios o sentencias de cualquier clase y cuantía..".
Los acápites 9 y 10 del contrato de compra sostienen que el contratista "conviene y acepta ser responsable de cualquier perjuicio" que pueda causar a la Caja por culpa o negligencia. Agregan que el contratista "se obliga" a garantizar que el producto que vende proviene de la fábrica y país que declaró y que cumple con el Registro Sanitario.
Y para dejar claro que todo el proceso "cumplió con las normas legales", la CSS y Medicom suscribieron una declaración jurada del Certificado de Integridad, como parte del Programa de Prevención y Lucha contra la Corrupción, en el que garantizan que su contrato se efectuó con "transparencia, objetividad, justicia e igualdad de condiciones, en estricto cumplimiento de la normativa legal en materia de compras estatales".
Mañana publicaremos la versión que planteó la CSS ante la Fiscalía Auxiliar sobre los controles que exige la Ley para evitar que se registre una tragedia de esta naturaleza.
(primera parte)


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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