Las negociaciones que adelantan dirigentes de los trabajadores de la construcción y la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) tomaron ayer un nuevo giro, cuando los empresarios hicieron una nueva propuesta.
El sindicalista Genaro López reveló que la oferta se acerca a sus pretensiones, pero aún no llena las expectativas de los trabajadores que reclaman un aumento de 60 centésimos por los próximos cuatro años.
López no reveló el monto de lo ofertado por los empresarios, puesto que las negociaciones continuarán el día de hoy.
Sin embargo, destacó que no van a claudicar para que los trabajadores sean contratados por la duración de la obra y no por fase, tal como se está haciendo actualmente.
En tanto, Eduardo Rodríguez de la CAPAC, dijo que confía en que llegarán a un acuerdo con los trabajadores, a fin de evitar la huelga programada para mañana, que dejaría pérdidas millonarias en el país.
A diferencia de los residentes de Costa del Este, los obreros que laboran en el área no sintieron miedo.
"No nos asustamos, sólo observamos el fenómeno que parecía un enorme embudo y que con el viento arrojó algunos desperdicios", manifestó.
Ante ello, el psiquiatra enfatizó que los medios de comunicación no van a cambiar su metodología, por lo que hay que fortalecer la capacidad de disernir para que estén "claritos".
"El problema es que trabajamos como islas, cada quien trabaja por su lado y no hay una política integral, y allí es donde estamos fallando, hacemos mucho y ganamos poco", dijo Pérez recomendando que unifiquemos esfuerzos.
Por su parte, el sacerdote Santiago Benítez, vicario de la Pastoral Juvenil de la Iglesia Católica, recordó que para trabajar con los jóvenes, hay que hacerlo con la familia, porque los adolescentes llegan con el deseo de descansarse en la iglesia, pero cuando vuelven a la familia, ésta no los apoya, no los entiende y los critica.
"Hay que creer en los jóvenes, hacerles ver que ellos son valiosos y que son el presente y el futuro de cada pueblo, país y lugar", instó.