El sector obrero exigió ayer la "no privatización de la Caja de Seguro Social" como requisito para el desarrollo del Diálogo Nacional, mientras que el empresarial planteó que no deben haber condiciones para que se obtengan las mejores alternativas para la institución de seguridad.
Con estas posiciones encontradas se inició ayer el Primer Taller del "Diálogo por el Seguro Nacional" coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y donde se analizó el Programa de Vejez, Invalidez y Muerte.
Para el representante de la Cámara de Comercio, Jorge Sánchez, es una lástima que existan precondiciones como la "no privatización" aunque es un tema delicado y sensitivo, pero las distintas fuerzas vivas están llamadas a un diálogo donde no deben haber pautas marcadas.
"La CSS es de todos los panameños porque somos patronos y también queremos ser jubilados, y el resultado que se obtenga aquí debe ser producto del consenso de todos los sectores", argumentó. Agregó que se deben buscar mecanismos para que la institución sea más eficiente administrativamente y eliminado el déficit actuarial.
En tanto, el dirigente del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares, Saúl Méndez, subrayó que el sector obrero no aceptará bajo ninguna circunstancia "la privatización de la CSS" porque el principio de solidaridad se debe mantener.
"Aquí lo que ha habido es una imposición del gobierno porque la metodología no fue consultada y el principio de no privatización se mantiene de parte del sector obrero", señaló. Méndez vaticinó que como este diálogo no empezó bien lo más posible es que "termine mal", pero consideró necesario que se ataquen los problemas estructurales de la institución.
Por su parte, el director de Planificación del Seguro Social, Even Chi Pardo, indicó que en el diálogo se establecerán cuáles son las modificaciones que deben hacerse a la Ley Orgánica de la institución para seguir manteniendo el sistema de solidaridad.
Añadió que se ubicarán algunos ajustes que se podrán aplicar como captación de ingresos, disminuir la invasión, aumentar la cobertura, buscar mayor autonomía en su gestión, que sea expedita y menos costosa, y fórmulas para que los excesos sean trasladados al IVM.
"Existe todo un abanico de posibilidades que deben ser analizadas y ver cuáles son las más convenientes", sentenció. La comitiva encargada de participar en el diálogo por parte del Gobierno Nacional son, el ministro de Trabajo, Joaquín José Vallarino III, como coordinador; el viceministro de Economía, Domingo Latorraca; Alexis Pinzón, viceministro de Salud y el asesor presidencial Mario Galindo.