El director presidente de Odebrecht, Marcelo Bahia Odebrecht, consideró hoy en una entrevista con Acan-Efe que Panamá es un país "estratégico" para sus operaciones.
Odebrecht se encuentra en Panamá como unos de los invitados estelares al Foro Empresarial convocado con motivo de la VII Cumbre de las Américas.
"Durante los últimos años, Panamá se ha destacado como una de las economías más dinámicas de América", sostuvo la cabeza de Odebrecht.
"Según las proyecciones de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (CEPAL), Panamá liderará el crecimiento económico de la región con un 7 por ciento del PIB en 2015", destacó.
Odebrecht recordó que su empresa inició operaciones en Panamá "hace 9 años, en 2006, y desde entonces ha desarrollado más de 10 proyectos importantes en el país, entre ellos la primera línea de metro de Centroamérica".
"En 2015, a través del Proyecto Changuinola II, Odebrecht realizará su primera inversión en Panamá. Serán invertidos mil trescientos millones de dólares en una Asociación Público Privada para la generación de energía hidroeléctrica", anunció.
"Debido a ese dinamismo económico -explicó- y considerando la sólida trayectoria empresarial que Odebrecht desarrolló en el país a lo largo de los últimos años, Panamá es considerado un país estratégico para nuestra organización".
La compañía Odebrecht ha llegado a crear durante los últimos años 11 mil puestos de trabajo en Panamá, de los cuales el 96 por ciento ha sido mano de obra local.
El presidente director del gigante mundial de la construcción explicó que su empresa busca en sus proyectos la complicidad social como prioridad estratégica.
Una empresa como Odebrecht "debe asegurarse de que sus proyectos son prioritarios para la sociedad, que es el cliente final, y no para el gobierno de turno", afirmó.
Odebrecht considera imprescindible para empresas como la suya "mantener un canal abierto que les permita influenciar y ser influenciado por todos los stakeholders (comunidades, ONGs, financiadores y gobiernos)".
Uno de los objetivos y desafíos de la empresa, concretamente, es "estar cada vez más atentos a los impactos y exigencias ambientales y sociales que rodean sus proyectos".
Odebrecht recordó que el 70 por ciento de facturación de su grupo empresarial procede de operaciones fuera de Brasil, en un proceso de internacionalización que le ha llevado a una veintena de países, entre ellos Estados Unidos, donde se ha convertido en líder en la fabricación de resinas de polipropileno.
"En el área de la construcción tenemos una presencia histórica en el Estado de Florida y creciente en Texas. Nuestro principal negocio en Estados Unidos es la petroquímica y en 2014 nuestra facturación fue de dos mil millones de dólares", explicó.
En Brasil, la empresa participa en las obras para los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro con una fuerza de 50.000 trabajadores.
Odebrecht considera que las infraestructuras para esos juegos olímpicos van a cambiar la ciudad y su legado va a ser "incluso mas importante que el que le quedó a Barcelona en los Juegos de 1992".
Pero la obra con la que sueña este empresario de 47 años es "aquella que contribuya a mejorar los indicadores sociales, en especial la educación y la integración social, en América Latina y Africa".