Pedro Franco, maestro del plantel, señaló que lo que pasó el pasado lunes no es nuevo.
De hecho, han aprendido a esperar cualquier cosa cuando los aguaceros son fuertes.
Con él coincidió otra maestra de kinder, quien asegura que tiene dos años de ser docente allí y cada vez que las aulas se inundan tiene que hablar con los niños para tranquilizarlos.
Las vías cercanas a esta escuela se tornan intransitables, como ocurrió frente a la Escuela Manuel Amador Guerrero, en El Chorrillo; frente a la Universidad de Panamá, la avenida Justo Arosemena y otros puntos de la capital.
Pero, las lluvias son también un dolor de cabeza para muchos pequeños comerciantes.
En el área de vía España encontramos a Yeny López. Ella se dedica a la venta de frutas y en los últimos días no le ha ido bien.
Dice que el negocio ha estado lento y que está preocupada porque no ha vendido mucho.
López djo que en un día normal (sin lluvias), antes de mediodía ha recolectado unos B/. 15 y en los días como el pasado lunes, apenas consiguió B/. 4.
Panamá América también conversó con Rubén Urriola, a quien las fuertes lluvias le impiden, en ocasiones, abrir su negocio de lentes, accesorios y celulares.
El lunes dejó de percibir unos B/. 20, que se hace en la mañana.
Sin embargo, Urriola es un hombre de negocios y el clima lo ha hecho cambiar de mercado. Para no verse tan afectado optó por vender paraguas, pero confiesa que no le va bien.
Las lluvias no son sólo un problema para los negocios. En los últimos días varias familias han vivido momentos de zozobra, gracias a ellas.
En el distrito de San Miguelito, sector de Torrijos Carter, una vivienda habitada por tres personas resultó afectada por deslizamientos de tierra.
La parte posterior de la casa resultó afectada y sus residentes no dudaron en expresar el temor que sintieron cuando todo ocurrió.
Algo similar pasó en el sector de Las Mañanitas, en la barriada Jardín Las Mañanitas, donde el deslizamiento de tierra afectó la vivienda 2727.
La comunidad de la 9 de Enero volvió a sentir miedo. Las aguas subieron otra vez, pero afortunadamente no tanto como en ocasiones anteriores.
Panamá América estuvo allá el lunes y los lugareños mostraban una cara de preocupación.
Muchos tenían miedo de que la historia se repitiera y sus casas volvieran a terminar inundadas.
Mientras tanto, los vecinos de ese sector, en El Bosque, se preguntaban qué hacer. Algunos muros colapsaron y el nervio dijo presente en muchos residentes.
Arlety Bolaños es propietaria de una de las casas de las de la que el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), ordenó el desalojo.
Mencionó que en los 15 años que tiene de vivir en El Bosque " nunca había tenido problemas".
Ella cree que todo esto se originó por los trabajos que se están realizando, que además, han provocado humedad en las casas y la contaminación del agua.
Esto, ha afectado su salud. Bolaños se queja por vómitos y diarrea, al tiempo que mostró unas bocinas dañadas precisamente por la humedad.
Las autoridades expertas en el tema del clima han advertido que las lluvias se incrementarán.
"El mes de abril de este año ha sido el más lluvioso en 30 años", aseguró Berta Olmedo, del departamento de Meteorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA).
¿Qué estadísticas lo demuestran? Olmedo dice que en un año normal deben caer 53 milímetros en un mes; sin embargo, este año, en los primeros días de abril ya iban 123 milímetros de agua. Un aumento del 70%.
Olmedo indicó que la información que maneja el Foro de Cambio Climático es que se registrará un incremento en las lluvias en mayo, junio y julio.
Expertos creen que este mes la lluvia alcanzará valores arriba de lo normal, así como en junio y julio. Es para esta época cuando aumentan las probabilidades de inundaciones.
Roberto Velásquez Abood, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), aseguró que están preparados para lo que ocurra.