¿Porqué el agua no llega a todos los panameños? La explicación es simple. Ambos mega proyectos, que mejorarán las deficiencias del suministro de agua potable en las áreas urbanas, no han programado redes de distribución para garantizarle a él y a los residentes del corregimiento de Arnulfo Arias, en San Miguelito, agua las 24 horas del día.
Y es que Meraldo es uno de los más de 50 mil habitantes que, a juicio de la suplente del Representante de ese lugar, Dolores Quintana, sufre día a día el desabastecimiento, en un sector con altos niveles de pobreza y de desempleo.
El ingeniero Tomás Copete, del departamento de Inspección del IDAAN, explicó que estos puntos de San Miguelito (como lo son Emberá Purú, Loma Bonita y Alto de las Torres, entre otros) fueron los últimos reductos de precaristas que poco a poco acapararon las escasas infraestructuras que existían para darles agua potable.
Esto lo reconoce Meraldo, residente de la comunidad de Emberá Purú. "Antes el agua llegaba como a las 4:00 de la tarde y podíamos obtenerla sin dificultades, pero ahora el problema es diferente. Nosotros vemos que pasan los gobiernos y el asunto no se soluciona".
Desde hace más de 10 años, cuando Meraldo firmó su contrato con la institución se le garantizó que el servicio de agua mejoraría, pero no fue así. Hoy está decepcionado. Tiene una deuda de 800 balboas por un servicio que no existe.
La prueba es que los lugareños (tanto de las áreas circunvecinas) deben esperar las lluvias para colectar el agua o acudir a los afluentes, en vista de que los carros cisternas no los abastecen por las condiciones físicas del lugar.
Gertrudis Mena es un ejemplo. A ella la ubicamos en un afluente cercano. Es oriunda de La Palma, Darién, y lavaba en un arroyo localizado en el patio trasero de la casa de Meraldo, donde, según éste, "no se da abasto en el número de personas".
Cada semana, Mena gasta tres balboas para que le trasladen agua potable para cocinar y beber en los sitios donde el vital líquido llega a través de tuberías a nivel de carretera. El servicio cuesta 25 centésimos (el cubo) ser trasladado a cualquier punto.
"Como comprenderá -dice la entrevistada, en medio de su ajetreada faena- la necesidad es grandísima. Principalmente para lavar la ropa y el aseo de los niños que deben ir a la escuela".
Rodeada de sus pequeños, quienes jugaban con el agua superflua, asegura que tiene más de tres meses que no recibe una gota de agua potable, pero acepta que tiene una facturación morosa de 400 balboas.
Aunque no va al arroyo con frecuencia, sólo durante el periodo de lluvias, es un paliativo frente a las dificultades por la que atraviesa.
Guiados por Eusebio, un niño de 9 años, estudiante de la escuela Valle de Urracá, ubicada a unos 250 metros de la Junta Comunal, nos dirigimos a la comunidad de Alto de las Torres bajo una pertinaz llovizna que ablandó el suelo mientras subimos por estrechos puentes e improvisadas escalinatas.
Allí conocimos a su madre, Elidia Sánjur, luego de caminar unos 150 metros de distancia que representó casi la mitad de un elevado cerro que permite conducir el tendido de alta tensión.
"Para nosotros obtener el agua potable es una odisea -advierte Elidia, en el portal de su humilde vivienda-, ya que debemos bajar con los cubos, cruzar la calle y pedirla, porque una persona que vive a orilla de la vía, nos la proporciona. De allí en adelante, debemos subirla poco a poco, debido a que el esfuerzo es grande".
Ella debe obtener agua para cinco personas que viven en su casa y, hasta el momento, mantiene la reserva de cinco tanques de 60 galones cada uno, como resultado de los últimos aguaceros. Su única preocupación es el agua de beber, según nos cuenta de forma espontánea.
El proyecto de la Línea Oriente busca beneficiar a 539,000 personas y esta interconectado con la Línea Paralela.
Esto permitirá, una vez culminado, que el aumento de agua de la Planta Potabilizadora de Chilibre, pueda ser traslada a las áreas de Tocumen y San Miguelito.
La falta de planificación urbana es la principal razón de que no existan redes de distribución en varios sectores del Distrito de San Miguelito, ocasionando deficiencias en el sistema.