El secretario general de la OEA, César Gaviria, reiteró ayer su llamado a Panamá para que otorgue asilo al ex asesor presidencial peruano Vladimiro Montesinos, y advirtió que las presiones ejercidas en torno a su caso por las Fuerzas Armadas en Perú representan "una amenaza para la democracia".
Mientras que en Panamá, la presidenta Mireya Moscoso anunció ayer que en menos de doce días se conocerá el estatus de Montesinos, quien hace cinco días solicitó asilo político en ese país.
En tanto, Gaviria dijo en torno a la solicitud de asilo de Montesinos, que "Panamá le prestaría un importante servicio a la democracia peruana si nos permite dejar atrás este problema".
Según Gaviria, "es evidente que el gobierno (del presidente Alberto) Fujimori ha tenido presiones de las Fuerzas Armadas del Perú en relación con el tema de Montesinos y que estas presiones pueden llegar a representar un problema para la estabilidad democrática del Perú".
"Es claro que la amenaza está allí", insistió Gaviria, tras advertir que "Montesinos es influyente, de eso no hay la menor duda". Indicó que el ex brazo derecho de Fujimori, apodado por los medios como el "Rasputín de los Andes" se convirtió en "un obstáculo importante para el desarrollo de la agenda democrática".
Gaviria comentó que las presiones aparecieron tras la decisión de Fujimori de destituir a Montesinos y dijo esperar que las presiones se limiten "a ese tema".
Confió que una vez resuelta la situación de Montesinos, las Fuerzas Armadas van a acompañar el proceso de transición democrática iniciado por Fujimori, que hace dos semanas anunció la organización de nuevas elecciones, a las cuales no se postulará.
El secretario general de la OEA se reunió con Fujimori el jueves durante una hora y media en el marco de la visita efectuada por el mandatario peruano a Washington.
Fujimori buscó y obtuvo respaldo político a su proyecto de transición de poder en Perú, tras la crisis desencadenada por graves acusaciones de corrupción.