La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobará en su Asamblea anual, que comienza hoy, una declaración en la que sus países miembros se comprometen a promover una cultura de no violencia.
El debate sobre el asunto principal de la XXXIX Asamblea General de la OEA comenzó hoy en los actos paralelos a la reunión de cancilleres, en el diálogo de jefes de delegación de los 34 países miembros del organismo.
La conversación en torno al lema de este año se trasladará a las sesiones plenarias de la Asamblea General, en la que de los cancilleres expondrán su visión sobre este problema, que representa una gran preocupación en la región por el gra ve aumento de la violencia, del crimen organizado y de los diferentes tipos de delincuencia que cada vez sabe menos de fronteras.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el presidente hondureño, Manuel Zelaya, quieren dar un peso importante al debate en torno a la no violencia en esta Asamblea, pero todo apunta a que el levantamiento de la suspensión impuesta en 1962 a Cuba por la adopción de políticas marxistas-leninistas cope la atención y desplace de los titulares a la no violencia.
En su indicador de 2008, la encuesta Latinobarómetro señaló que el principal problema para las poblaciones de los países de América Latina es, con un 17 por ciento, la delincuencia, seguido por el desempleo.
Según el estudio, el problema de la delincuencia es considerado crítico para un 57 por ciento de los venezolanos y para un 33 por ciento de los mexicanos. Además, hay seis países del continente donde esta percepción alcanza a cerca del 20 por ciento: Guatemala (24%), Panamá (24%), Costa Rica (22%), Honduras, (22%), Argentina, (21%) y Salvador (19%).