El Gobierno revocó el contrato por $172.1 millones con el consorcio Nuevo ION de Panamá, liderado por la empresa española Acciona, que se encargaría de construir el nuevo Instituto Oncológico Nacional (ION).
Sustenta la resolución del Ministerio de Salud, mediante la cual se declara la terminación unilateral del contrato, que se encontraron una serie de anomalías desde el proceso de evaluación de la licitación hasta la adjudicación del proyecto, tales como la omisión de ambientes, la no inclusión del 70% del equipamiento, cambios en los pliegos de cargos durante la evaluación y que el plan médico funcional sufrió cambios, posterior a su publicación en el pliego que no fueron consultados con los médicos y técnicos del ION.