Un gas refrigerante ha convertido a muchos autos particulares y buses del transporte público en un peligro, aunque sus conductores y pasajeros no lo sepan.
El HC-12A, que contiene propano y butano (gases que usan las estufas) fue el causante real de incendio del bus 8B-06, el cual causó la muerte a 18 pasajeros.
Las investigaciones del Ministerio Público por este caso detectaron como causantes del siniestro una conexión eléctrica bruja y la existencia del gas altamente inflamable.
Sobre esto, las autoridades no han brindado mayores detalles y las respuestas han sido las mismas: "aún estamos investigando el caso".
Lo poco que se sabe es que a cinco meses de la tragedia, muchos autobuses, autos particulares y hasta colegiales circulan por las calles cargados con este "refrigerante explosivo", que prohibió en 1995 la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos en la industria automotriz, por su alta inflamabilidad.