La ola de violencia desatada en Chilibre, ha llevado a su representante de corregimiento, Vidal García, a denunciar la situación ante el Consejo Municipal, a fin de solicitar apoyo para frenar la delincuencia.
Desde hace meses, los propietarios de pequeñas empresas, mini supers y kioscos viven atemorizados al punto que han instalado verjas de hierro en los mostradores de sus negocios para protegerse de los ladrones.
La misma medida tomaron los propietarios de viviendas, que ya no pueden dejar sus casas ni por 15 minutos porque cuando regresan han mudado lo poco o mucho que tienen, incluido el tanque de gas.
El propietario de la Abarrotería Lucy, un típico asiático, víctima de los ladrones, pidió a gritos una subestación de Policía en Caimitillo Centro, una de las comunidades de Chilibre donde azota la violencia.
"Yo toi cansao. Yo quiele poné un cualtel aquí lápido polque ya me lobalon cuatlo veces y me lompielon la cabeza tles veces, jefe", señaló el chinito en un "Español" muy propio de los asiáticos, dirigiéndose al representante García.
"Yo no puede vendé", añade al tiempo que criticó que "si tú agalas a los maleantes, lo agalan pleso pol dos días y después quedan libles. Yo no puelo hacel nada".
Por otra parte, hace unas semanas fue asesinado un chilibreño, propietario de una parrillada. Fue atacado por cuatro antisociales.
En tanto, en Guarumalito, otra población de Chilibre, fueron asesinados dos comerciantes hace unos siete meses.
Chilibre es un corregimiento con una extensión de mil dos kilómetros cuadrados y 35 mil habitantes cuyas viviendas están dispersas unas de las otras.
"Si la Policía pudiera patrullar se baja la ola de violencia", señaló García, al tiempo que informó que la Alcaldía de Panamá está apoyando con la realización de batidas durante los fines de semana.
Este medio trató de investigar en la estación de Policía de Chilibre con cuántas unidades y recursos se cuenta para patrullar el lugar, pero el capitán encargado señaló que él no estaba autorizado para dar información. Lo mismo hizo el mayor encargado en Alcaldedíaz.
Por lo pronto, se está habilitando una sede para la subestación de Policía de Caimitillo Centro. Vidal García espera la ayuda del Ministerio de Gobierno y Justicia, así como el de Economía y Finanzas y la Policía Nacional para terminarlo y luego dotarlo del recurso humano necesario, "porque la Junta Comunal no puede cargar con los ministerios".
La fuente señaló que no es su interés alarmar a la comunidad, sin embargo, la población ya muestra signos de temor.
INVASIONES: MALEANTES SE REFUGIAN EN ELLAS
El representante argumentó que el incremento de la violencia probablemente se deba a las invasiones de tierra en su corregimiento, adonde llegan buenas personas, pero también se convierten en el escondite perfecto de delincuentes que llegan de la capital. Esta situación es incontrolable.
Con anterioridad, García había solicitado que las tierras del corregimiento, propiedad del Banco Hipotecario, Hacienda y de la Reforma Agraria, pasaran a la Junta Comunal a fin de que ésta controlara su uso. Esto no fue aceptado por estas entidades.
Se quejó de que los invasores investigan cuáles son las tierras baldías, propiedad de las instituciones y luego invaden. Cuando las autoridades locales realizan inspecciones, ya hay gran cantidad de casas construidas y el problema le queda a la Junta Comunal.
Esto es así porque cuando esas instituciones toman la decisión de lotificar y entregar a sus dueños los terrenos, prometen que éstos los recibirán con los servicios básicos, pero la realidad es otra: no cuentan con agua, luz ni teléfono. La Junta Comunal tiene que resolver entonces el problema.
De hecho, durante un recorrido realizado ayer, los moradores solicitaron tuberías para el agua potable al representante.
Esa Junta cuenta con un presupuesto de funcionamiento de 19 mil 600 balboas mensuales, que además se utiliza para pagar salarios, agua, luz, teléfono, papelería, etc.
Vidal García hizo un llamado a la presidenta de la república para que dé respuestas a las necesidades de la gente de Chilibre en lo que respecta a vivienda, carreteras, agua y seguridad de sus habitantes.
Pese a ser arnulfista, lamentó que los ministerios de este período gubernamental, no responden a las peticiones de comunidades pobres como Chilibre.