Las quejas por afectaciones que supuestamente sigue causando el Corredor Norte a familias del área de Torrijos Carter no cesan.
La defensora del Pueblo, Mónica Pérez, realizó una inspección el fin de semana en dicho sector, comprobando que efectivamente la obra en construcción ocasiona que el terreno ceda hacia la vivienda de una humilde familia, poniendo en peligro la vida de sus habitantes.
Se trata de la residencia de Lizbeth Alcedo, quien junto a su madre, sus tres hermanos y seis sobrinos temen quedar sepultados en un determinado momento por las irregularidades en la construcción.
En virtud de ello, la defensora del Pueblo recomendó la inmediata reubicación de la familia afectada a fin de ampliar la investigación al respecto y encontrar una alternativa para la humilde familia.
Por otra parte, hoy la ombudsman dará a conocer un informe de sus tres meses de labores en la Defensoría.