Una estrategia para afrontar la epidemia del sida en Centroamérica es destinar más recursos a los grupos de población homosexuales y prostitutas para disminuir la prevalencia de esa enfermedad, explicó hoy en Panamá el director regional de ONUSIDA para América Latina, César Antonio Núñez.
En América Central existen "prevalencias elevadas" en los grupos de hombres homosexuales, con más del 10 por ciento "en la mayoría de los siete países" y en las prostitutas, destacó Núñez en declaraciones a los periodistas tras presentar el último informe mundial sobre el estado de la enfermedad, publicado hoy por ONUSIDA.
La prevalencia de la enfermedad en América Central es del 0,6 por ciento en la población general, porcentaje igual al promedio de América Latina, que se mantiene estable a pesar de que ha habido un incremento de casos en los últimos ochos años, según señala el documento.
Nuñez aseguró que en la medida que la cooperación internacional y los países puedan destinar más recursos a estas poblaciones, se van "a poder cortar los puentes epidemiológicos" que hacen que se propague el virus de inmunodeficiencia humana.
"El estigma y la discriminación hacia las comunidades homosexuales muchas veces les hace ser bisexuales y es así como llega la infección a las mujeres", agregó.
En el caso del comercio sexual, según Nuñez, "las trabajadoras sexuales tienen clientes, que tienen esposas y así también hay una transmisión de los hombres a las mujeres".
Por esta razón, el director regional de ONUSIDA apostó por buscar un "abordaje integral" con el fin de hacer frente "mucho más eficazmente esta epidemia".En 2001, en América Latina vivían 1,6 millones de personas con el virus del sida, mientras que en 2008 esta cifra ha aumentado a 2 millones.
La cobertura del tratamiento antirretrovírico en América Latina es superior al promedio mundial (un 54 por ciento de los afectados), y en general es más alto en América del Sur que en América Central.