La crisis política que viven actualmente los partidos políticos no es otra cosa que el producto de lo que ellos mismos han estado preparando: partidos que son clientelistas, que cada cinco años van a la caza del voto, pero que no tienen ningún debate político ni ideológico de forma y de fondo.
Tienen solamente el objetivo de ganar elecciones y de buscar el voto, incorporando a cualquier persona sin ningún tipo de formación ideológica y política.
Esas son las consecuencias del transfuguismo, que se ha apoderado de todos los partidos, pero ha golpeado más al PRD y al Panameñista.
Los partidos tienen que pasar por una revisión integral de la clase política, que tiene una pobreza terrible.