Durante la feria de la Vivienda que se realizó recientemente en ATLAPA se ofrecían casas de B/.6.000.00 hasta lujosos apartamentos de B/. 124.000.00.
Pero había un proyecto habitacional que llamó la atención porque pretende ofrecer un mejor "Hábitat para la Humanidad".
Sumo a lo anterior, que jamás he hablado de esto con representantes de nuestros gobiernos, el anterior y el actual, ni lo busco tampoco, pero toco el tema de manera pública porque sigo considerando que el asunto es apropiado abordarlo y airearlo en la medida de lo posible. Ahora veo que el canciller Lewis ha planteado una idea similar o por lo menos de repetir, en alguna forma, el proceso de Contadora, pero en la versión de beneficio para la paz en Colombia. Eso es lo que creo que se ha dicho, idea que es favorable y la reconozco. La iniciativa bien llevada a cabo, nos distingue en el foro internacional y, de pronto, también nos resuelve un problema complejo que sigue afectándonos como nación vecina. Parecerá ambiciosa... quizás lo es, pero se puede intentar, siempre que el gobierno colombiano la vea con buenos ojos y le de su bendición, de lo contrario, no avanzará de ser otra buena conversación de café o un infructuoso esfuerzo por notoriedad internacional, lo cual dudo, ya que la prudencia indica que una cosa como ésta no se lanza sin paracaídas.
El estar lejos hoy de Panamá y por buenas semanas más, me permite tener el tiempo que nuestra realidad interna y política me secuestra casi que a diario, en un país en donde lo accesorio parece decidir la suerte de lo principal, y con el beneplácito tácito o expreso de grandes mayorías, que es lo peor. No faltarán quienes, de manera despistada, piensen que estoy buscando acercamientos, como Presidente de un partido de oposición, con el gobierno. Me anticipo a desmentirlas, pero me ratifico en el criterio de que va siendo hora de que iniciemos un proceso profundo de pensar en cosas de connotación nacional, que las hay y muchas, y que como el tema de Colombia, deben ser reales Temas de Estado.