LA CIUDAD crece sin normas, pero en seis meses entra a regir la nueva ley de urbanismo, que para unos pondrá orden en el desarrollo urbano y para otros significa brindarle demasiado poder a los municipios del país. Para el director de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, José Batista con la nueva ley de urbanismo el Estado va ahorrar, ya que el crecimiento urbano va estar planificado esto se traduce en más obras para la ciudad, ya que la ciudad crecía en forma descontrolada lo que representaba grandes gastos.
Un ejemplo es que para instalar los servicios básicos en una residencia ubicada en una zona planificada tiene un costo de B/. 40,000, mientras que en San Miguelito solo la conexión del sistema de alcantarillado tiene igual costo.
Pero, ¿Qué tiene esta ley que beneficie a la comunidad? Es lo que se pregunta Margarita Romero, una residente de Las Cumbres. La ley establece que los municipios van hacer autoridades urbanística y tendrán el poder de controlar y organizar. El poder de la ley llega al punto que los municipios deben garantizar el adecuado uso de los espacios públicos y no solo abarca los parques, sino las aceras. Actualmente el control del uso de las aceras se les ha salido de las manos a los municipios. Para comprobarlo solo se deber realizar un recorrido por las principales avenidas de la ciudad.
Según el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Valentín Monforte, lo que no se podrá recuperar en el centro de la ciudad son las áreas para parque, incluso en los municipios se deben realizar cambios para lograr una mejor ciudad.
Sin embargo, el director de Desarrollo Urbano del MIVI guarda la esperanza que esta nueva ley permita devolverle a los transeúntes las aceras, ya que se establecerán nuevas sanciones a las personas que se apoderen de la servidumbre pública. Las nuevas sanciones a las personas que cometan faltas llegarán a los B/. 100,000.
¿Orden en la ciudad?
La nueva legislación convierte a los municipios en autoridades urbanísticas y otorga facultades de sanción al Ministerio de Vivienda (MIVI) en caso que se produzcan violaciones a las normas de ordenamiento y planificación en todo el territorio nacional. Mientras que los cambios en cuanto a urbanismo se empezarán a observar entre 5 a 10 años, ya que es un trabajo que requiere tiempo y cambios en las estructuras urbanas y en los municipios de la República de Panamá.