Con la izada de la Bandera nacional a tempranas horas de la mañana, frente al Palacio de las Garzas, la presidenta de la República, Mireya Moscoso, inició los actos para celebrar el nonagésimo sexto aniversario de la separación de Panamá de Colombia, ocurrida en 1903.
Los desfiles para saludar a la Patria se iniciaron de acuerdo al horario previsto en medio de un día soleado, motivando la presencia de una gran cantidad de panameños que se aglomeraron en las cercanías de la Presidencia de la República, para acompañar al mandataria en el inicio de las actividades y observar el paso de las bandas de música de los planteles educativos de la capital.
Luego de izar el Pabellón Nacional, la jefa del Ejecutivo se trasladó a la sede del Palacio Municipal, donde acompañó a los concejales en el canto del Himno Nacional y posteriormente en compañía de los vicepresidentes y ministros de Estado, participó en el Te Deum oficiado en la Iglesia Catedral, donde la máxima autoridad de la Iglesia Católica, Monseñor José Dimas Cedeño, hizo un llamado a construir un Panamá basado en los valores y principios morales, sin perder el norte de la fe y sin dar cabida a las rencillas, para que este pueblo progrese y se brinde protección a todos los panameños.
En el marco de los actos para celebrar las fiestas patrias, la presidenta de la República, Mireya Moscoso, impuso la condecoración Manuel E. Amador, al jugador más valioso de la última Serie Mundial de Beisbol, Mariano Rivera.
Sobre el particular, la Presidenta manifestó que el pueblo panameño tiene razones muy poderosas para sentirse orgulloso de sus ciudadanos en estos 96 años de vida republicana, porque "han sido muchos los panameños que se han distinguido tanto localmente como en el extranjero, en la diplomacia, la política, las ciencias, pero sobre todo en el campo deportivo".
Destacó la entereza de Mariano Rivera, por no dejarse amilanar por la Babel de Hierro, el idioma, la disciplina, la separación de su familia y todos los elementos extraños a la realidad de su pueblo natal y a que luchó para alcanzar su sueño y convertirse hoy en uno de los más reconocidos lanzadores de las Grandes Ligas.
Cabe destacar, que los desfiles se desarrollaron en completo orden, excepción de la participación del Bloque Popular Universitario (BPU), cuyos integrantes pasaron frente a la presidencia gritando consignas anti norteamericanas.
A diferencia de los años anteriores, cuando se establecieron rutas de desfiles fuera del área de Catedral, en esta oportunidad los colegios desfilaron frente al Palacio de las Garzas, en cuyo palco estuvo la mandataria, los vicepresidentes, ministros e invitados especiales.