EL CIERRE indefinido de la empresa Pametsa, causante de contaminar con plomo la sangre de 47 personas residentes de Pedregalito, en el corregimiento de Juan Díaz, fue ordenado ayer por el director general de Salud, Cirilo Lawson.
El funcionario no descartó la posibilidad de que existan otras compañías que representan un riesgo para la salud pública. "Vamos a asegurar que todas las empresas que pertenecen a este complejo industrial estén debidamente acreditadas y su proceso de trabajo no represente ningún riesgo para la salud", aportó.
Informó que el Ministerio de Salud realizará un recorrido por todo el país, con los directores regionales, para determinar cómo trabajan las industrias nacionales, cuyo método de funcionamiento implique el uso de químicos que afecten la salud de sus empleados y la comunidad.
De acuerdo con el director, la salud pública es una disciplina científica, por lo tanto en su institución necesitan basarse en evidencias. "Necesitamos exámenes para poder detectar la asociación entre una fuente de contaminación y una población afectada para luego actuar", apuntó.
Según Lawson, los "valores normales" de plomo en la sangre para un adulto son de 40 microgramos por decilitro; y para niños, 10 microgramos por decilitro.
En las pruebas de laboratorio, las residentes de Pedregalito, Doris Camarena, de 61 años; Dorothy Muñoz, de 67; y Magda de Gómez, de 58 tienen más de 40 de plomo en su sangre. Mientras que los cinco menores que se hicieron la prueba resultaron con niveles superiores a los 10.
Por su parte, Vasco Duke, del Instituto Especializado de Análisis (IEA), expresó que en los años cuando se comercializaba la gasolina con plomo, así como las pinturas con este mismo componente la población estaba afectada por altísimos niveles de plomo en la sangre.
Aunque los niveles de plomo en el ambiente panameño han disminuido, es necesario que las autoridades de salud y del ambiente controlen en gran medida las empresas que trabajan fundiendo metales y reciclando baterías, ya que los daños a la salud pública podrían ser graves.
Las mediciones indican que Panamá registró en 1998 una contaminación de plomo en el aire de 1.2 microgramos por metro cúbico y el máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud es de 0.5 microgramos. En 1999 la contaminación fue de 1.05 microgramos por metro cúbico, la mayor registradas en el país. Se informó que en los últimos años estos índices han bajado.
La presencia de partículas en el aire, de origen industrial y por los autos, pueden ocasionar severas afecciones. Entre las situaciones más frecuentes se encuentran el aumento de cáncer pulmonar, muertes prematuras, síntomas respiratorios severos, irritación de ojos y nariz.
También producen el agravamiento en casos de asma y el recrudecimiento de enfermedades cardiovasculares. Estados Unidos donó a Panamá equipos para medir la contaminación del aire, los que permitirán diseñar políticas para reducir los daños a la salud de la población.
Ordenan cierre indefinido de empresa Pametsa
Al menos unos 47 residentes de Juan Díaz, que viven cerca de la empresa Pametsa tienen plomo en la sangre.