El fiscal de Drogas, Patricio Candanedo, reveló ayer que ordenó la indagatoria de José Miguel Onattopp, propietario de la embarcación Otterloo; del capitán José Fernando Iturbios, al empresario Marcos Shern y a dos panameños, por su presunta vinculación con el trasiego de 3,000 fusiles AK-47 que quedaron en manos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Candanedo explicó que ante las evidencias surgidas dentro del expediente se ha ordenado la indagatoria de estas personas por su supuesta relación con el tráfico de armas desde Nicaragua, Panamá y Colombia.
Detalló que dentro del grupo de personas citadas a algunas están directamente relacionadas con la operación de compra, mientras que otras se presume se encargaron del transporte.
Expresó que se remitió a las autoridades mexicanas una petición para lograr la comparecencia de Onattopp y de Iturbios, debido a que se maneja información sobre su presencia en ese país. A su vez indicó que esta es una investigación bastante compleja.
El funcionario de instrucción estableció que el ciudadano de origen israelí Shimon Yelinek permanece detenido por su presunta vinculación en este ilícito, pero que el expediente aún se encuentra muy distante de ser concluido.
También se informó que Shimon Yelinek se ha negado a rendir declaración ante una comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA), quienes mantienen una investigación sobre el trasiego del armamento.
Candanedo aseguró que los investigados son parte de una amplia organización que planeó la compra y traslado de las armas hasta Colombia. Dentro de esta investigación también se menciona al israelí Oris Zoller, propietario de la empresa GIRSA, que fue la encargada de la compra de las armas.