Casa Esperanza ejecuta nuevos proyectos en las provincias de Chiriquí, Veraguas y Coclé, para evitar que niños de más de cinco años trabajen cosechando café o cortando caña, o que niñas entre doce y trece años, tengan que emigrar a la ciudad capital para laborar como domésticas, suspendiendo la escolaridad, dijo ayer la directora ejecutiva de este organismo, Roxana de Arosemena.
"Este año hemos trabajado con más de 1,200 personas en la Comarca Ngöbe Buglé, a las que se les ha capacitado sobre derechos de la niñez y la promoción a la educación", declaró Arosemena a