Las declaraciones de Ameglio se dieron en el marco de una intensa actividad de organización, capacitación e información a todos los niveles de ese colectivo, durante el fin de semana, en diversos puntos de Veraguas.
No obstante en su desgarrado corazón por aquella oscura etapa del país, luego de 16 años, nunca pensó que amaría tanto su barrio, país, amigos, vecinos y hasta su propia familia.
Si alguna enseñanza dejó aquella noche en los residentes de El Chorrillo es que algo se aprecia verdaderamente cuando se está en peligro. Es cierto, perdieron hasta la sonrisa, pero hoy poco a poco recuperan la fe, confianza, humanidad y el deseo de superarse.