Explicó que la procuradora general de la Nación, Ana Matilde Gómez, deberá saber a quién pone en la posición de fiscal y aunque no dio nombres indicó que la jefa del Ministerio Público no ha sacado a todos los que debería.
Insistió en la buena trayectoria que debe traer sobre sí el futuro funcionario que aspira a formar parte de la Procuraduría General de la Nación, agregando que lo demás "es carpintería".
Faltan muchos fiscales por separar, expresó el abogado, quien añadió que no son solo estos funcionarios, sino "un muladar de gente que trabaja ahí".
Preguntado si sus apreciaciones eran indicativo de que el Ministerio requería de una limpieza, el letrado señaló que lo que se necesita es "una fumigación absoluta".
La semana pasada la Procuradora exigió más eficiencia a los fiscales.
La práctica que se ha hecho costumbre es construir rejillas pequeñas en los aleros laterales a los que se le coloca un tubo. El resultado: los gases de materia fecal se quedan atrapados entre el cielo raso y el techo.
Pese a que se trata de un tema complejo porque son muchos los actores de la historia, se conocen razones que aducen los constructores para llevar adelante esta "violación de la ley" o "falta a la ética", como argumentó un arquitecto consultado con más de 40 años de experiencia, pero que prefirió reserva.
David Araúz de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud (MINSA), dijo que "los contratistas señalan que si se hace por encima del techo, al perforar la lámina de zinc, pueden haber filtraciones".
Entre tanto, Jaime Salas, ingeniero municipal coincide con Araúz. Sostiene que hay personas que prefieren colocar un sistema de expulsión.
Del mismo modo, el ingeniero Darío Delgado, director del subsector de Agua Potable y Alcantarillados del MINSA, es consciente que en muchas ocasiones se presentan los planos de la vivienda con "las tuberías saliendo por arriba del techo; sin embargo, lo que hacen algunos constructores es dejarla por debajo de éste y colocarle una mallita y todo eso está en contra del principio de que la tubería debe estar libre".
De una u otra forma, lo correcto y establecido por ley es que las tuberías sobrepasan el techo y los gases provenientes de los inodoros no se queden dentro de la residencia.
Pero, como bien indica el refrán: "del dicho al hecho hay mucho trecho". Araúz confesó que la masificación de la construcción impide que se de cobertura total a todas las casas.
Falta recurso humano y en ellos coinciden todas las autoridades consultadas por este diario.
"Nosotros tenemos proyectos de vivienda por áreas suburbanas de cientos de casas en Arraiján y Pacora por lo que prácticamente es imposible para el recurso humano que tenemos, revisarlas" añadió, al tiempo que habló de sólo seis inspectores para la ciudad y los proyectos situados hasta 30 kilómetros de ésta.
Lo cierto es que el recorrido efectuado por este diario en varios puntos de la capital no dejó lugar a dudas. Las lujosas residencias cercanas al centro y las viviendas modestas en las afueras, tienen mil y una diferencia.
Las primeras dan cuenta de la perfecta combinación entre la majestuosidad y el poderío económico, las segundas simbolizan la expansión y el crecimiento poblacional; sin embargo, todas las observadas tienen un elemento que las agrupa sin distinción: la ausencia de tuberías de ventilación que lleven al exterior los gases fecales, tal y como manda la ley.
(primera de dos entregas)