Pruebas de ADN solicitadas por la Comisión de la Verdad a los laboratorios Realgine Thecnologies, en Estados Unidos, confirmaron que una osamenta encontrada en una fosa en el cementerio de Boquete, Chiriquí, corresponde a Alfredo Serracín, asesinado por miembros de la Guardia Nacional en 1976.
Se informó que la Comisión de la Verdad solicitará responsabilidades penales de los autores intelectuales y materiales de la muerte de Serracín.
Además pedirá una investigación sobre la actuación de la Personería Municipal de Chiriquí Grande en ese año, por negarse a realizar las averiguaciones para determinar quiénes fueron los responsables.
De acuerdo con informes recabados por miembros de la Comisión de la Verdad en Chiriquí, Serracín era un campesino de 36 años y miembro de la resistencia chiricana que se oponía a la dictadura militar.
Según las pesquisas, Serracín resultó herido en 1976 en la comunidad de Bajo Mono, Boquete, luego de una serie de hostigamientos contra unidades de la Guardia Nacional.
Trascendió que los militares ubicaron a Serracín en una finca perteneciente al médico Renán Esquivel, donde laboraba, y lo acusaron de ser un guerrillero. Durante el operativo éste logró escapar, pero fue herido de bala en un costado.
No obstante, 15 días después un grupo de personas ubicó el cuerpo en un rancho de pencas en la montaña, que luego fue reconocido como el de Serracín y fue sepultado en el lugar en presencia del personero de Boquete.