Nuestro Patrimonio Histórico está en apuros. La demora en la toma de decisiones mantiene en vela una valiosa joya: la Iglesia de La Merced, que espera por ser reparada.
En noviembre del año pasado ocurrió una situación similar cuando se derrumbó el Arco Chato, una obra arquitectónica con 365 años de existencia, orgullo de los panameños.
La amenaza está latente en otras infraestructuras que necesitan ser intervenidas con urgencia debido a sus malas condiciones.
En el caso de la Iglesia de La Merced, se observa a simple vista que su fachada está profundamente maltratada por las inclemencias del clima, el techo tiene filtraciones y exige urgentes reparaciones que no llegan.
Las obras están incluidas en un anteproyecto que ya lleva un año y medio de demora. La razón, es una serie de observaciones que se trataron de subsanar con un anexo explicativo, pero luego de ser aceptado por la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico para ser presentado a la Comisión Nacional de Arqueología y Monumentos Históricos (CONAMOH), aún no ha logrado quórum.
De acuerdo con el director Nacional de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald, la comisión es un organismo asesor de la dirección y está formada por representantes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Panamá y la Universidad Santa María La Antigua, Dirección de Archivos Nacionales, Ministerio de Educación, Ministerio de Economía y Finanzas, entre otros.
No todos los que participan en la comisión son expertos o especialistas, "eso es una limitante, ya que no pueden tomar decisiones finales y sólo realizan recomendaciones".
Fitzgeral indicó que los miembros de la comisión desean revisar el proyecto con todos los comisionados, debido a la importancia de la Iglesia La Merced, una edificación de Primer Orden.
Aceptó que el retraso se debe a ambas partes porque los planos del proyecto, tales como los presentaron, resultaron insuficientes y requieren un ajuste.
Debido a la condición de la iglesia y la necesidad de restaurarla se creó el Comité Arquidiócesano Pro-Restauración, quien le ha encargado la obra a los arquitectos Domingo Varela y Tarciso Valdés, ambos participaron en la restauración de la Iglesia San Felipe de Nery.
El verdadero dilema de este proyecto se inició en el 2002, cuando el Comité presentó, en septiembre, el anteproyecto en donde se daban a conocer una serie de investigaciones, estudios y análisis sobre el monumento, señaló Tarciso Valdés.
Luego, el 12 diciembre, le enviaron al director de Patrimonio Histórico una carta en donde señalaban que habían transcurrido 73 días sin haber recibido notificación alguna.
El envío de cartas entre las partes involucradas no quedó allí, ya que el 26 de marzo del 2003 Fitzgerald le envío al párroco de La Merced, Luis Jiménez, una carta en donde señala que los planos tales como fueron presentados resultan insuficientes y requieren correcciones y ajustes.
En ese punto citó además un grave error en la cubierta, ya que la fachada de piedra no está representada de modo realista, "por lo que resultaba imposible reconocer la sillería y por consiguiente conocer su actual deterioro".
En la misiva se le solicitaba al párroco que prestara atención a las observaciones realizadas y que remitiera las correcciones o una justificación escrita que sustente mantener la presentación tal y como había sido confeccionada originalmente.
Los arquitectos Varela y Valdés realizaron las correcciones y enviaron el 17 de noviembre del año pasado un anexo explicativo al anteproyecto con el objetivo de resolver y aclarar todas las dudas.
Hasta la fecha están en espera de que haya quórum para tratar el tema.
Fitzgerald, por su parte, señaló que está avanzando con el anexo para evitar más retrasos, y agregó que tuvo flexibilidad con ellos, ya que no les ha exigido unos planos nuevos.
"Todo proyecto debe estar bien presentado, ser preciso y no realizar obras sobre la marcha, ya que no se está hablando de una casa sino de la iglesia de La Merced que fue trasladada piedra por piedra de Panamá", agregó.
Para los arquitectos, sin embargo, las observaciones las debía haber realizado la comisión y no el director de Patrimonio Histórico.
El anexo que presentaron los arquitectos señala que los planos para el anteproyecto de restauración representan solamente un esquema de la obra a ejecutarse.
El proyecto final de intervención requerirá de un levantamiento minucioso y detallado de la fachada principal.
El arquitecto DomingoVarela señaló que hace cuatro meses no se reúne la comisión "cuando debería hacerlo una o dos veces al mes".
Además, manifestó que la dirección debía haber tomado el anteproyecto y convocado a la comisión para entregarlo, "sin embargo, comenzó a hacer observaciones para que el proyecto no entre".
Al respecto, Fitzgerald, manifestó que en ningún momento las observaciones han sido para que el proyecto no sea aprobado, "al contrario, si los arquitectos hubieran presentado un proyecto completo la obra no hubiera demorado, como ha ocurrido a la fecha, ya que la Merced es una de las estructuras más importantes de nuestro Patrimonio Histórico".
Otra joya en peligro
La Merced lleva más de un año esperando su reparación.