Seis pacientes de hemodiálisis anunciaron ayer que realizarán una huelga de hambre en las instalaciones del Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS), por la "decepción" que les ha causado la forma en que se limita a los que no tienen capacidad económica para realizarse un trasplante de órgano.
Marcos Mosquera, vocero de los enfermos, dijo que una vez finalice el tratamiento al que están sometidos él y un grupo de cinco pacientes iniciarán una huelga de hambre que durará hasta que las autoridades de salud entiendan la necesidad que tienen estos pacientes de una mejor atención.
Mosquera, quien esta internado en la CSS desde el pasado jueves, acusó a la ministra de Salud, Aida de Rivera y a la directora de la Caja, Marianela Morales, de estar empeñadas en mentir y de no interesarles el destino de los pacientes de la hemodiálisis.
También indicó que esta situación durará hasta que se tomen las medidas necesarias para iniciar programas de trasplantes renales en el Hospital Gorgas y el San Miguel Arcángel, los cuales poseen las instalaciones necesarias para llevar a cabo este tipo de cirugías, lo que difiere con lo que dicen las autoridades de salud, quienes, aseguró, sólo buscan privatizar el servicio de salud en Panamá.
"No pararé la huelga de hambre, así tenga que morirme y hasta que se realicen los programas de trasplantes de riñón cadavéricos", agregó.
Mosquera, quien calificó de "sinvergüenzas" a los médicos de la CSS, indicó que los galenos piensan más en lo económico que en lo humano, ya que esperan que todos estos trabajos le sean remunerados y no hacen nada gratis.
Añadió que lo que quieren las autoridades que administran la salud en Panamá es privatizar la CSS, incluyendo otros hospitales, centros de salud y policlínicas.
A su vez, otro grupo de pacientes de hemodiálisis, entre los cuales se encuentra una señora de 62 años de edad, se quejó por la manera en que se han organizado los turnos para el tratamiento de hemodiálisis.
Según los quejosos, en la actualidad muchos pacientes que no tienen recursos son ubicados en el cuarto grupo, saliendo en ocasiones hasta a la 1:00 a.m.
Por otro lado, los pacientes aseguran sentirse afectados por la falta de medicamentos que se da en la CSS y manifiestan que es "increíble", pero en ocasiones cuando han sido atendidos en el Hospital Santo Tomás, el cual "supuestamente" está en peor estado que la CSS, encuentran sus medicinas más fácilmente.