Como un "completo caos" calificaron los pacientes de insuficiencia renal de la Caja de Seguro Social (CSS), la situación por la que atraviesan, al denunciar que hay varias máquinas de hemodiálisis dañadas desde la semana pasada.
Personal de la Defensoría del Pueblo acudió ayer al Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS, para realizar una inspección en la Sala de Hemodiálisis, en atención a una queja presentada por miembros de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica.
Claribel Flores, secretaria general de esta asociación, explicó que con el daño de las máquinas ha provocado una saturación de pacientes, varios de los cuales no han recibido el tratamiento correspondiente.
Flores indicó que las autoridades de la CSS no les han dado ningún tipo de respuesta en torno a la normalización de esta situación, que está poniendo en peligro las vidas de más de 120 pacientes de hemodiálisis.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, ordenó una investigación frente a la queja planteada con miras a procurar que las autoridades de Salud, brinden la atención que a este grupo de pacientes que superan las 800 personas a nivel nacional.
Escucharon y vieron cuando Laura Zúñiga hablaba por Lil Maril, la pequeña que pese a los esfuerzos y la ayuda de la Presidencia, se fue para siempre.
Ella recordó cuando Moscoso la llamó a Texas donde murió Lil, de quien dijo, es el ángel que la cuidará. Entre sollozos, Laura abrazó a la mandataria, al igual que el resto de los beneficiados.
Otros, que estaban de pie, dieron su testimonio. Una de ellas es una joven atleta, nadadora, que representó a Panamá en los Panamericanos en Argentina el año pasado y clasificó para las Paraolimpiadas en Atenas, en septiembre.
Cuando le amputaron una de sus piernas, pudo seguir adelante gracias a la prótesis que le donaron.
A su lado estaba Ricardo Roux, el abuelo de Emmanuelle Roux, quien habló sobre la parálisis e hidrocefalia que padece el menor. Por su situación económica les urgía un área acondicionada con un baño privado y una operación para evitar los violentos reflujos. Ahora está estable y todo lo que han necesitado la Presidencia se los ha suplido. Raisa, la madre de Emnanuelle, estaba muy satisfecha y reafirmó todo lo que le han dado.
Un joven fornido se levanta. Es Leonardo González, miembro del equipo olímpico de lucha. Su experiencia con Moscoso no fue por salud. Pidió para representar a Panamá en los campeonatos en Bahamas, Guatemala, y está a la espera de ayuda para el nuevo ciclo olímpico.
Al extremo izquierdo de la sala, una dama que se presenta como Virginia Gantes, quien reconoció que gracias a la ayuda ha ido recuperando su rostro. Muy entusiasmada dijo que la Presidenta llegó para vivir en sus corazones.
La palabra cambia, y otra interlocutora intenta, ahogada por la emoción, decir que no fue por salud, fue por trabajo.
Relata que perdió su juventud y nunca consiguió la permanencia en la empresa privada.
Pero cuando se conformó el Patronato del Hospital Santo Tomás, consiguió su permanencia y una beca para su hijo. "Por eso estoy muy agradecida", pronunció su opacada voz silenciada por el llanto.