Los pacientes de hemodiálisis del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS) denunciaron ayer que existe "falta de voluntad" del personal médico y administrativo de la institución para efectuar los trasplantes cadavéricos y lograr así salvarles sus vidas.
Anunciaron que a partir de la próxima semana efectuarán cierres y protestas de calles, hasta donde las fuerzas les alcancen, con la finalidad de lograr una respuesta positiva de las autoridades.
"Las autoridades nos han demostrado que no tienen la intención de efectuar los trasplantes en Panamá", acotó el vocero de los pacientes, Pedro Vargas.
Advirtió que no seguirán esperando una respuesta de los directivos de la CSS, porque cada día que pasa es menos la esperanza de vida de los pacientes e inclusive muchos mueren.
"La directora de la CSS, Marianelena Morales tiene tiempo para analizar las propuestas, pero los pacientes de diálisis, no, porque se les escapa la vida", sostuvo Vargas.
Indicó que económicamente resulta menos costoso para la institución realizar un trasplante cadavérico, que continuar con los tratamientos de diálisis.
Explicó que los tratamientos de diálisis de una persona alcanzan al mes los B/.18 mil, mientras que el trasplante oscila en alrededor de los B/.2,000.
Sentenció que los cambios que se han dado en los tratamientos no satisfacen la demanda de pacientes y la calidad es menor, por lo que la solución adecuada al problema son los trasplantes.
Los afectados recalcaron que fueron testigos de la realización de tres trasplantes cadavéricos exitosos, en menos de un mes, por iniciativa del equipo médico.
Afirmaron que desde el mes de noviembre no se han continuado los trasplantes por falta de voluntad de las autoridades responsables.
"Los donantes cadavéricos siempre han estado, que no se hayan solicitado a los familiares, es otro asunto, demostrando con esto falta de honestidad", señalaron los afectados.
Precisaron que es hora de que el país conozca las injusticias que cometen los responsables de la salud del país.
La doctora Elvia Muñoz denunció que la situación de los pacientes es bastante crítica, porque muchos han tenido que abandonar sus puestos de trabajo, lo que cambia el ritmo de sus vidas drásticamente.
"Es difícil que a nosotros alguien nos ofrezca un trabajo por las limitaciones que tenemos por los tratamientos con diálisis, ya que todo depende de las fuerzas que tengamos", apuntó Muñoz.
Las autoridades médicas deben tener mayor sensibilidad social y tramitar los trasplantes por el bienestar de más de 300 pacientes con problemas de insuficiencia renal.