La situación de pacientes con insuficiencia renal crónica se encuentra en crisis, al denunciar en la Defensoría del Pueblo que muchos niños de escasos recursos al no estar asegurados y por la falta de este beneficio, les está causando la muerte.
Esta queja se sustenta en que los padres no pueden cotizar al Seguro Social para recibir este tipo de beneficios, que no les permite una atención en la Caja de Seguro Social (CSS).
David Ocálagan representante de la Asociación Nacional de Pacientes de Insuficiencia Renal Crónica, denunció que no han encontrado respuestas concretas por parte de las autoridades de salud, ya que diariamente hay menos miembros en la asociación, debido a que fallecen por falta de una adecuada atención y del transplante de riñón.
Ocálagan solicitó la necesidad de nombrar más enfermeras y personal capacitado para la Sala de Hemodialisis de la CSS, además que se compren riñones artificiales y se concluyan los trabajos de remodelación de estas instalaciones especializadas.
De acuerdo con los registros de la Asociación de Pacientes con Insuficiencia Renal, en nuestro país existen aproximadamente 800 pacientes que reciben el tratamiento de diálisis.
Ya que según ellos, las personas en vida firman su autorización para donar sus órganos en caso de su fallecimiento, al momento del deceso del donante los familiares se rehusan a que se cumpla la donación.
Según la denuncia, en Panamá se registran de ocho a diez nuevos casos de pacientes con insuficiencia renal, por lo que consideran que se trata de una epidemia.
También indicó que cada Junta Directiva cuando llega la oportunidad de escoger al administrador decide la forma de método de trabajo.
Señaló que aún la Junta Directiva no ha tocado el tema del sub administrador.
Uno de los aspirantes a administrar la ARI es Bernabé Pérez, ingeniero y ex legislador muy vinculado a la hípica.
Es parte de una empresa familiar que se dedica a la construcción de carreteras y demás obras viales.
Estuvo y está muy vinculado a Rubén Blades. Su relación se afianzó cuando nació el Movimiento Papa Egoró, el que llevó a Blades como abanderado en la campaña electoral de 1994.
En el 2002 escribió un artículo de opinión en el que dijo: "En ese período de tiempo hubo de todo, pero lo más importante es que mi formación política fue realmente difícil, originalmente por supervivencia y después por convicción..."
Su supervivencia política la reafirma cuando en 1999 se vincula al grupo político de Martín Torrijos.
De sus logros personales señala: "Junto al propio Martín realizamos una cruzada entre los antiguos miembros del grupo de Rubén Blades, la cual culminó con la mayoritaria inscripción de éstos en el PRD, por allá por agosto de 2000".