Los residentes de la comunidad de Rancho Café, en Cerro Azul, corregimiento de Pacora, iniciaron una huelga de 48 horas con la finalidad de lograr que las autoridades municipales, inicien el traslado de un centro de rehabilitación para adictos a las drogas de la conocida organización REMAR, establecido en esa localidad.
Los manifestantes, quienes cerraron ayer las calles del sector, indican que la medida ha sido adoptada por la falta de respuesta de las autoridades municipales, así como de la corregiduría del lugar.
Detallan que desde que se ubicó el centro de rehabilitación, los internos que participan del programa deambulan por las residencias con machetes y demás armas punzocortantes en mano.
Indican que en varias ocasiones han intentado conversar con el alcalde Juan Carlos Navarro, pero las gestiones han sido infructuosas, por lo que le exigen “que si no les va a solucionar sus problemas, tampoco les lleve otro”.
Una de las residentes de Rancho Café explicó como dos individuos del centro de rehabilitación, intentaron si éxito, ultrajarla, al igual que a una niña del lugar. Sostuvo que en horas de las noches transitan por las diferentes residencias y realizan sus necesidades fisiológicas en la toma de agua de la comunidad, lo que ha puesto en riesgo la salud de los que allí residen.
“Tenemos vídeo de materiales fecales, así como de papel sanitario en las tomas de agua, sin embargo, a pesar de habérselo presentado a las autoridades, no hemos recibido respuesta satisfactoria”, manifiesta otra de las afectadas.
“Desde que se instaló el centro de rehabilitación bajo consentimiento de la Alcaldía, se pierde la ropa de los tendederos, las mujeres y niños no pueden ir al río, ni a la escuela y toda la comunidad vive en zozobra constante”, añadió.
Por su parte el director de REMAR, Adrián Manuel Almeira, desmiente que los miembros del programa de rehabilitación que él dirige sean los que participan en las acciones vandálicas que manifiestan los moradores del lugar.
Almeira insta a los residentes de Rancho Café a que si tienen las pruebas las presenten, porque él no tiene conocimiento de las acusaciones que se hacen.
No obstante y debido al clamor de la comunidad, indica que se retirarán de allí, pero para ello requieren de un plazo de dos meses aproximadamente. Mientras tanto, indica que el centro será custodiado por miembros de la seguridad municipal para tranquilidad de los moradores.