CADE Centenario 2003 concluyó ayer llamando a lograr un "Pacto de Estado por la Justicia" que recoja las aspiraciones y demandas de la sociedad, contenida en una Declaración, suscrita por varias organizaciones gremiales, cívicas y de profesionales, después de dedicar tres días a un espacio de reflexión sobre este controvertido tema del Panamá de hoy.
El documento está llamado a ser el punto de partida de una reforma judicial por la que abogaron los oradores que intervinieron en el foro, y que al decir del presidente de su Comité Organizador, Roberto Brenes " nos ha permitido atisbar esas vivencias en países como nosotros, con un bagaje histórico político, idéntico sino similar, que han logrado instrumentar pactos nacionales, que poco a poco han conducido a los países a una reforma del Estado que refuerza y cambia el Estado de Derecho."
La conferencia se inició el pasado jueves bajo el lema "Justicia, Estado de Derecho y Desarrollo Económico", preocupada por convertir los aspectos jurídicos del país en motor del desarrollo económico, mediante una seguridad juródca que permita atraer inversiones al país, que ponga fin a la mora judicial y que devuelva a los panameños la fe en esa instancia del Estado.
Durante las sesiones los asistentes pudieron conocer experiencias como la reforma judicial de República Dominicana, cuyo Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, hizo un recuento de los esfuerzos que debió desarrollar ese país el último quinquenio de los 90, y tras lo cual ha sido notorio el retorno de la fe de la población en su órgano judicial con un impacto positivo en el desarrollo económico del país.
Subero Isa destacó sin embargo que en ese logro jugó un papel decisivo lo que llamó "el factor c", y que luego definió como "coraje". John Bennett, Presidente de la APEDE, destacó la urgencia de las reformas en este campo.
Firmada por representantes de organizaciones gremiales, cívicas y profesionales, la declaración de CADE Centenario 2003 expresa el compromiso de lograr un "Pacto de Estado por la Justicia" y respaldar el Plan Estratégico del Organo Judicial, así como participar activamente en el fortalecimiento de la carrera judicial.
"Exigir - puntualiza- a la clase política del país, específicamente a los candidatos presidenciales, un compromiso escrito por el respeto al principio de independencia del órgano judicial con respecto a los otros órganos del Estado".
Pero el plato fuerte de la clausura lo fue la participación de los candidatos presidenciales Guillermo Endara por el partido Solidaridad, Ricardo Martinelli por Cambio Democrático, y el precandidato arnulfista Marco Ameglio. El gran ausente fue Martín Torrijos, del PRD, que se encontraba en Costa Rica en un compromiso político, y cuya ponencia fue leída por el excanciller Jorge Eduardo Ritter.
Ricardo Martinelli consideró como "arcaico nuestro sistema de administración de justicia", y recordó, como ejemplo, que todavía sobreviven en el código administrativos disposiciones que prohiben colgar cuadros en las casas de madera, caballos que no deben ser amarrados en las entradas de las casas, que el cuatrerismo es sancionado más severamente que una violación carnal, o que ante una alteración del orden público el corregidor debe acercarse y llamar tres veces diciendo "retírense a sus casas.."
Guillermo Endara no leyó discurso, y en una exposición abierta coincidió con Martinelli en que los candidatos a magistrados no deben estar inscritos en partidos políticos, pero a diferencia de su homólogo que propuso un año antes, el expresidente dijo que él lo fijaría en cinco años.
Tras subrayar que el órgano judicial está desprestigiado y que está en cero la fe en esta instancia, Endara dijo creer que no es cuestión de plata las urgencias del sector judicial, e hizo énfasis en la necesidad de la austeridad en un país pobre como el nuestro.
Censuró lo que llamó despilfarro y la comunicación burocrática de algunos funcionarios. "Hablan en burocratiz -dijo- que es el idioma en que escriben aquellos que no quieren que los entiendan". Marco Ameglio entre tanto se manifestó por la ampliación de salas, porque se debata y se busque consenso en el tema de la elección de los magistrados y recordó que la justicia penal está postergada, frente a lo cual propuso la redacción de un nuevo código penal.
Añadió que los países vigorosos poseen un sistema judicial eficiente, y subrayó que el desafío está en hacer justo los tribunales. Por su parte, en la ponencia leída por Jorge Eduardo Ritter, Martín Torrijos dejó claro que no le interesa controlar el órgano judicial , ya que la concentración de poder es nociva para la democracia, lo que a su vez distorsiona el Estado de Derecho.
Torrijos, quien este sábado habló en tele tica sobre las relaciones entre Costa Rica y Panamá, añadió que las causas de los problemas judiciales no están todas en la Constitución, y estimó que lo que se requiere es que se aplique la justicia para que retome la confianza que ha perdido, porque sin justicia no hay desarrollo. Coincidió con el foro en la necesidad de una reforma judicial, tras señalar que pese a la de 1977, la justicia en Panamá se encuentra seriamente cuestionada.
Al final de la jornada y en lo que a todas luces fue un punto de coincidencia entre oradores y participantes, el presidente del Comité que organizó la CADE Centenerio 2003, Roberto Brenes resumió el rumbo trazado por el evento al señalar que "los cambios al sistema y las mejoras a las estructuras existentes sólo se lograrán si como sociedad y cada uno en su medida individual, con una visión de largo plazo y un sueño compartido, tratamos de concertar un proyecto que presione y luche por los cambios y transformaciones necesarias. Buscar un consenso en la sociedad se podría tildar de romántico, -expresó- sino fuera porque existen experiencias pasadas y recientes que demuestran que es posible"
Pacto de Estado por la Justicia, pide CADE Centenario 2003
La conferencia concluyó ayer con un debate entre candidatos presidenciales que coincidieron en señalar que el sistema requiere cambios.