Los padres y hermanas de María Karla Rivera, estudiante panameña de 17 años quien falleció combatiendo un fuego forestal en Honduras, llegaron ayer a Tegucigalpa para reclamar el cadáver de la joven y trasladarlo hacia la provincia de Chiriquí.
El diario "La Tribuna", en Honduras señaló que no se descarta que los padres de la víctima procedan legalmente contra la Escuela Agrícola Panamericana "El Zamorano", donde la joven chiricana cursaba el primer año, ya que consideran que a su hija la enviaron a estudiar y no a apagar fuegos.
Su madre, Aminta Tejada, se encontraba en Panamá y su padre, Víctor Rivera, médico de profesión, en Nueva York, Estados Unidos, estaba participando en un seminario, pero cuando supieron la trágica noticia volaron hacia Tegucigalpa, envueltos en un mar de lágrimas, luto y dolor ante la irreparable pérdida de su hija que era una promesa de la agronomía.
Karla fue descrita como una persona activa, jovial y amable. Durante su vida escolar fue una persona muy activa y cooperadora inclusive se destaco al ocupar el cargo de presidenta de la asociación de graduandos del Colegio Nuestra Señora de los Angeles.
El Gobierno de Honduras expresó su consternación por la muerte de la estudiante panameña.
En un comunicado, el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, lamentó lo ocurrido a Rivera y decretó tres días de duelo nacional, sin suspensión de labores.